30/05/2026
Muchas de las decisiones más importantes de una vivienda se toman antes de empezar a dibujar el proyecto.
Las rutinas familiares, los gustos y preferencias personales, la relación entre los espacios, la orientación solar, el clima, los vientos, la privacidad y la forma en que las personas habitan su vida cotidiana influyen directamente en cómo se va a sentir esa casa una vez construida.
Diseñar no es solamente organizar ambientes o resolver una planta funcional. También es anticipar experiencias.
Por eso, antes de pensar en la forma de una vivienda, intento entender primero cómo debería sentirse al habitarla.
𝘈𝘳𝘲𝘶𝘪𝘵𝘦𝘤𝘵𝘶𝘳𝘢 𝘲𝘶𝘦 𝘢𝘤𝘰𝘮𝘱𝘢ñ𝘢 I 𝘌𝘴𝘱𝘢𝘤𝘪𝘰𝘴 𝘲𝘶𝘦 𝘮𝘦𝘫𝘰𝘳𝘢𝘯 𝘭𝘢 𝘷𝘪𝘥𝘢