30/07/2026
🆘El estudio de los libros de Daniel y Apocalipsis📖🆘
El Espíritu de Dios ha iluminado toda página de la Sagrada Escritura, pero hay personas sobre las cuales ésta hace poca impresión, porqué es imperfectamente comprendida. Cuando viene el zarandeo, por la introducción de falsas teorías, estos lectores superficiales, que no están anclados en ningún lugar, son como la arena movediza. Se deslizan hacia cualquier posición para acomodar el contenido de sus sentimientos de amargura... Los libros de Daniel y Apocalipsis deben ser estudiados, así como las otras profecías del Antiguo y del Nuevo Testamentos. Haya luz, sí, luz en vuestras moradas. Necesitamos orar por esto. El Espíritu Santo, brillando sobre las páginas sagradas, abrirá nuestro entendimiento para que podamos saber cuál
es la verdad...
*[Estudio adicional: Obreros Evangélicos, 103-105, 262-267.]
Se necesita un estudio mucho más detenido de la Palabra de
Dios; especialmente Daniel y el Apocalipsis deben recibir atención
como nunca antes en la historia de nuestra obra. Podemos tener
menos que decir en algunos respectos, con relación al poder romano y al papado; pero debemos llamar la atención a lo que los profetas y los apóstoles han escrito bajo la inspiración del Espíritu Santo de Dios. El Espíritu Santo ha dispuesto las cosas, en la forma de dar las profecías y en los acontecimientos descriptos, para enseñar que el agente humano ha de ser mantenido fuera de la vista, oculto en Cristo, y que el Señor Dios del cielo y su ley han de ser exaltados. Leed el libro de Daniel. Evocad, punto por punto, la historia de los reinos allí representados. Contemplad a estadistas, consejos, ejércitos poderosos, y ved cómo Dios obró para abatir el orgullo de los hombres y arrojar la gloria humana en el polvo...
La luz que Daniel recibió de Dios fue dada especialmente para
estos postreros días. Las visiones que él tuvo junto a las riberas del
Ulai y del Hidekel, los grandes ríos de Sinar, están hoy en proceso
de cumplimiento, y todos los acontecimientos predichos pronto
ocurrirán. Considerad las circunstancias de la nación judía cuando fueron dadas las profecías de Daniel.
Dediquemos más tiempo al estudio de la Biblia. No entendemos
la Palabra como deberíamos. El libro del Apocalipsis se inicia con
una orden a entender la instrucción que contiene. “Bienaventurado
el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía—declara
Dios—, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está
cerca”. Cuando como pueblo comprendamos lo que significa este
libro para nosotros, se verá entre nosotros un gran reavivamiento.
No entendemos plenamente las lecciones que enseña, a pesar del
mandato que nos fue dado de escudriñarlo y estudiarlo.
En lo pasado algunos maestros declararon que Daniel y Apocalipsis son libros sellados, y el pueblo se ha apartado de ellos. La
propia mano de Dios ha descorrido el velo de estas porciones de su
Palabra, cuyo aparente misterio ha impedido que muchos lo levantarán. El mismo nombre Apocalipsis contradice la declaración de que es un libro sellado. “Revelación” significa que algo de importancia es revelado. Las verdades de este libro se dirigen a los que viven en estos últimos días. Nos encontramos en el lugar santo de las cosas Las santas escrituras sagradas, con el velo quitado. No hemos de estar afuera. Hemos de entrar, no en forma descuidada, con pensamientos irreverentes, no con pasos impetuosos, sino con reverencia y piadoso temor. Nos acercamos al tiempo en que las profecías del libro del Apocalipsis han de cumplirse...
Tenemos los mandamientos de Dios y el testimonio de Jesucristo,
que es el espíritu de profecía. Gemas inapreciables han de hallarse en la Palabra de Dios. Los que investigan esa Palabra deben mantener su mente clara. Nunca deben complacer el apetito pe******do al comer o beber. Si lo hacen, el cerebro estará confundido; serán incapaces de soportar el esfuerzo que exige cavar profundamente para encontrar el significado de aquellas cosas que se relacionan con las escenas finales de la historia de la tierra. Cuando los libros de Daniel y Apocalipsis sean mejor entendidos, los creyentes tendrán una experiencia religiosa completamente distinta. Recibirán tales vislumbres de los portales abiertos del cielo que se les grabará en la mente y el corazón el carácter que todos deben desarrollar a fin de comprender la bendición que será la recompensa de los de corazón puro.
El Señor bendecirá a todos los que con humildad y mansedumbre
traten de comprender lo que se revela en el Apocalipsis. Este libro
presenta en forma tan vívida escenas de inmortalidad y está tan lleno de gloria que todos los que lo lean y escudriñen con fervor recibirán la bendición prometida a aquellos que “oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas”.
Imagen Creada por Neftali Fuentes Crespo