26/10/2025
Agüizotes Masaya 2025 - Fotos aéreas
Cada octubre, las calles de Masaya se llenan de máscaras, tambores y leyendas antiguas. Los Agüizotes no son brujería ni satanismo: son el reflejo de nuestra identidad, una tradición que rescata los mitos y temores del pueblo convertidos en arte, en historia y en cultura.
Esta celebración es la voz del pueblo, de los cuentos que los abuelos narraban para enseñar valores, respeto por los espíritus del pasado y del deseo de mantener viva una herencia que solo Masaya puede entender en su esencia.
Lo que nació como una expresión del miedo popular se transformó con el tiempo en una manifestación cultural, artística y profundamente identitaria.
Sin embargo, mientras muchos juzgan sin conocer, el verdadero mal a veces se oculta en lo cotidiano, en la lengua que difama al prójimo, en los que dicen tener “revelaciones de Dios” para justificar el abuso, en los que usan la fe como negocio o instrumento de manipulación, en aquellas obras malignas dentro de un hogar que vive en silencio. No digo que no exista el mal, pero peores cosas mas allá del entendimiento he visto, en personas de buen ver y con rostro benévolo.
Los Agüizotes no invocan oscuridad, la exponen. Nos recuerdan que lo realmente diabólico no son las máscaras del pueblo, sino los rostros falsos que esconden la hipocresía.
Y para el próximo año, como opinión muy personal, les sugiero rescatar aún más lo nuestro, nuestras máscaras de agüizotes, de papel y de cartón, hechas con ingenio y mucha dedicación, debemos cuidarnos de la homogeneización global, como muchos pueblos del mundo lo están haciendo.
Masaya no necesita disfraces extranjeros para brillar.
Hay respeto por quienes deseen celebrar otras costumbres, sin embargo somos de otra cultura y otro lugar, de un hermoso país, llamado Nicaragua.
Se que muchos piensan que la transculturización es inevitable, pero los agüizotes son una expresión única del alma nicaragüense y de Masaya, una herencia que no debe diluirse entre modas foráneas. Mantener intacta esta celebración es defender nuestra identidad, nuestras raíces y el arte popular que nos distingue del resto del mundo.
Masaya no celebra el mal, celebra su alma, cultura y tradición. Tradición no es pecado, es memoria.
Viva Masaya!!
Masaya Inmortal!!