15/08/2026
Una de las plantas más extraordinarias del mundo volvió a florecer en Japón. Un ejemplar de shokudai ōkonnyaku(ショクダイオオコンニャク), Amorphophallus titanum, alcanzó su máxima apertura durante la mañana del 12 de agosto en el Jardín Botánico Subtropical de Aoshima, en la ciudad de Miyazaki.
La inflorescencia alcanzó aproximadamente 2,11 metros de altura. Se trató de la segunda floración registrada de este mismo ejemplar, que ya había florecido en julio de 2024.
Aunque suele describirse como una flor gigantesca, botánicamente no se trata de una sola flor, sino de una inflorescencia formada por cientos de pequeñas flores agrupadas alrededor de una estructura central llamada espádice. La inflorescencia puede superar los tres metros de altura en algunos ejemplares.
Su tamaño, sin embargo, no es su característica más extraña.
Cuando florece, Amorphophallus titanum libera un intenso olor parecido al de carne o pescado en descomposición. Este olor tiene una función: atraer moscas, escarabajos y otros insectos atraídos por materia orgánica en descomposición, que ayudan a transportar su polen.
La planta incluso es capaz de generar calor. Durante la floración, el espádice aumenta su temperatura mediante un proceso conocido como termogénesis, lo que ayuda a dispersar todavía más el olor por el ambiente.
El espectáculo dura muy poco. La inflorescencia permanece completamente abierta apenas uno o dos días antes de comenzar a cerrarse, pese a que la planta puede pasar años acumulando la energía necesaria para volver a florecer.
Originaria de las selvas tropicales de Sumatra, Indonesia, la especie se encuentra además clasificada como amenazada debido principalmente a la pérdida de su hábitat natural.
La floración de Miyazaki ofrece así una oportunidad poco frecuente para observar una especie que puede pasar años acumulando energía antes de desplegar su enorme inflorescencia durante apenas uno o dos días.