11/07/2026
🌲 Si manejas por cierta carretera de Oregón en otoño, el bosque entero te devuelve la sonrisa
Suena a truco de cámara, pero no lo es.
En una ladera entre los pueblos de Willamina y Grand Ronde aparece cada otoño una cara sonriente gigante, de unos 90 metros de ancho. 🙂
El secreto está en la mezcla de árboles. David Hampton, de una empresa maderera, plantó alerces entre abetos Douglas en 2011.
Los abetos permanecen verdes todo el año y forman los ojos y la boca. Los alerces, en cambio, se vuelven dorados en otoño antes de soltar sus hojas.
Así, durante unas semanas al año, el diseño se ilumina y la sonrisa aparece nítida sobre el verde. 🍂
Los equipos usaron cuerdas para marcar el círculo y calcular con precisión dónde iría cada árbol. No fue casualidad, fue cálculo puro.
Lo curioso es que la obra fue pensada para durar décadas: se calcula que sonreirá entre 30 y 50 años más. 😊
Una prueba encantadora de que la naturaleza, con un poco de ayuda humana, también tiene sentido del humor. 🌄