17/09/2026
La cocina y el baño sí pueden compartir un muro, especialmente en viviendas pequeñas donde cada metro cuenta.
Esto permite aprovechar mejor el espacio y concentrar las instalaciones hidráulicas y sanitarias, reduciendo recorridos y facilitando el mantenimiento.
Pero deben resolverse correctamente los accesos, la ventilación y el aislamiento acústico. La puerta del baño no debería abrir directamente hacia la cocina y la extracción de aire debe salir al exterior.
La clave no es separarlos, sino diseñarlos técnicamente bien.