25/08/2026
Hay espacios que no se entienden de golpe… se van descubriendo mientras los recorres. 🖤
En esta parte de la residencia, la escalera es el primer cambio de perspectiva. Mármol blanco con vetas grises muy sutiles, peldaños suspendidos y arneses de acero negro construyen una pieza ligera que contrasta con el lambrín de madera oscura que acompaña todo el ascenso.
Y entonces llegas al estar.
El piso porcelánico de gran formato en gris cambia completamente la percepción del espacio: le da profundidad y una base mucho más sobria para que el resto de los elementos comiencen a tomar protagonismo.
El sofá en un tono rojo intenso rompe con la neutralidad de los muros gris claro y el plafón blanco, mientras que la chimenea revestida en ladrillo oscuro introduce textura, peso y ese punto de contraste que termina de amarrar el espacio.
Pero hay un detalle que me gusta particularmente del recorrido: los elementos verticales de madera oscura junto al estar.
No están ahí solamente como un recurso decorativo. Funcionan como un filtro visual entre la escalera y el área social. Subes, ves… pero no ves todo. El espacio se va revelando poco a poco entre líneas, sombras y transparencias. 👀
Y cuando volteas hacia el vacío, aparecen las grandes luminarias de vidrio suspendidas en la doble altura del lobby de acceso, conectando visualmente ambos niveles y convirtiéndose prácticamente en parte del recorrido.
Hasta el muro del estar sigue jugando con esa idea: la composición escultórica de espejos fragmenta las formas, refleja la iluminación y multiplica las perspectivas del espacio.
Mármol, madera, acero, porcelánico, ladrillo, vidrio y espejo.
Diferentes materiales, diferentes texturas, pero una sola intención: que recorrer la casa también sea parte de vivirla.
Camino a Santa Teresa 1384 | casa residencial