24/09/2026
Un anclaje al suelo se tensa una sola vez. Pero trabaja todos los días, y su carga puede cambiar por corrosión, por el nivel freático o por cómo responde el terreno alrededor.
La práctica más común sigue siendo verificar el tesado con un gato hidráulico al momento de la instalación, y no volver a medir nada después, o hacerlo con visitas esporádicas que solo capturan una fotografía aislada del comportamiento del anclaje, no su evolución. El problema no es la técnica de verificación en sí, es que se usa una sola vez cuando la carga sigue cambiando después.
La diferencia real aparece cuando se instala una celda de carga con un nodo inalámbrico en vez de depender de la siguiente visita programada. documenta que su sistema puede leer hasta cada 30 segundos si el proyecto lo requiere, sin costo adicional de visitas. En combinamos celdas de carga extensométricas con Piconodo, un nodo compacto, económico y fácil de instalar incluso sin personal especializado en adquisición de datos, para llevar ese mismo control a anclajes que hoy solo se revisan una vez.
¿En tu experiencia, cuántos anclajes se vuelven a medir después del día en que se tensaron?