02/06/2026
Hay proyectos que se diseñan sobre planos. Otros se descubren durante la obra.
Durante el proceso de renovación de este inmueble, la arquitectura comenzó a revelar capas ocultas de su propia historia. Al retirar recubrimientos y elementos añadidos con el paso del tiempo, aparecieron materiales originales que habían permanecido ocultos durante décadas. Lejos de ser vistos como vestigios del pasado, estos hallazgos se convirtieron en el punto de partida del proyecto.
Las texturas pétreas encontradas en muros, vanos y elementos estructurales marcaron la pauta para el diseño interior. A partir de ellas se desarrolló un lenguaje de intervención basado en el respeto por la materia existente, permitiendo que los nuevos elementos dialogaran con aquello que el edificio decidió mostrar nuevamente.
El mapeo de los muros no responde a un patrón decorativo preconcebido; nace de la lectura de las huellas encontradas durante la restauración. Cada paño, cada textura y cada transición material busca expresar ese encuentro entre lo descubierto y lo nuevo, generando una composición que parece haber estado siempre ahí.
La iluminación fue concebida para enfatizar esta narrativa. La luz rasante recorre las superficies y revela las irregularidades, profundidades y sombras que hacen única a cada textura. El resultado es una atmósfera que cambia a lo largo del día, donde la materia se convierte en protagonista.
Más que imponer una nueva identidad al espacio, el proyecto busca escuchar la que ya existía. Una arquitectura que encuentra inspiración en lo que estaba oculto y que permite que los materiales cuenten su propia historia.