10/07/2026
La arquitectura también puede guiar y generar emociones. En este proyecto, la diagonal se convierte en el elemento protagonista, rompiendo la longitud de la fachada y dirigiendo naturalmente la mirada hacia el acceso principal. Esta estrategia permite evitar la percepción de un muro continuo, aportando dinamismo, profundidad y jerarquía al conjunto.
El revestimiento de piedra refuerza la presencia del volumen diagonal, creando un contraste equilibrado con la calidez y la textura natural del chukum. La vegetación complementa la composición, suavizando las líneas arquitectónicas y permitiendo que la propuesta se integre de manera armónica con su entorno.
Un diseño donde la materialidad, la vegetación y la geometría trabajan en conjunto para transformar una fachada extensa en una experiencia espacial.