03/08/2026
Villa El Salto
En Samaná, diseñamos esta vivienda no como una imposición sobre el paisaje, sino como una respuesta a él. La pendiente pronunciada del terreno
—que muchos verían como un obstáculo—
se convirtió en el punto de partida: cada nivel, cada volumen, cada línea de piedra coralina nace de esa topografía y la abraza en lugar de vencerla.
Buscábamos algo difícil de nombrar pero fácil de sentir: la quietud de la montaña conviviendo con la calidez del trópico. Por eso el concreto y la piedra —sobrios, permanentes— se encuentran con la madera cálida y el verde que se desborda desde cada terraza. La arquitectura aquí no compite con la naturaleza; se convierte en el marco que la deja respirar.
Una casa que no se impone al paisaje, sino que aprende de él.
📍 Samaná, República Dominicana
🏛️ Marcos Calderón Arquitectos