13/09/2025
El concepto y el acceso
En Calderitas, Quintana Roo, se levanta Casal Tzintzuni, un proyecto de 300 m² que retoma principios del metabolismo arquitectónico: estructuras claras, organizadas en módulos que permiten una vida flexible y en constante adaptación.
El conjunto se divide en dos naves: una destinada a la vida privada y otra al ámbito común, unidas por un volumen central que funge como vestíbulo. El acceso, enmarcado por un patio de grava, conduce al lobby donde un pozo preexistente se resguarda bajo un cristal templado. Un gesto que conecta el origen del terreno con la experiencia contemporánea de habitar.
Los espacios comunes
La nave de áreas sociales integra sala, cocina, comedor, alacena, medio baño, cava y área de lavado. Todos los ambientes se organizan con sencillez, reforzando la idea de eficiencia y convivencia.
Los materiales hablan del lugar: muros de piedra, acabados en blanco y madera, y una iluminación cálida que envuelve cada espacio. Aquí la arquitectura se entiende como un organismo vivo, donde cada elemento cumple una función pero también genera vínculos: reunir, compartir, cocinar, conversar.
Intimidad y privacidad
La nave privada está compuesta por la recámara principal con baño y vestidor, una habitación de invitados y un baño adicional. Espacios íntimos que mantienen coherencia con el lenguaje arquitectónico general, buscando serenidad y refugio.
El lobby central, con su muro tapizado de cruces y el pozo iluminado, da un carácter simbólico al proyecto: memoria, espiritualidad y arraigo dialogan con lo cotidiano. Casal Tzintzuni es más que una casa: es un refugio contemporáneo frente al mar Caribe, donde arquitectura, contexto y vida se entrelazan.
DISEÑO Y CONSTRUCCIÓN: RUMI ESTUDIO.
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