15/10/2026
Pulsas el botón y aparece uno de los tres ascensores del edificio.
Pero… ¿quién ha decidido que venga justo ese?
Y no. No hay una persona eligiéndolo desde algún sitio 😅. Lo hace la maniobra, que es el sistema que coordina las llamadas y decide qué cabina debe atender cada petición.
Y, aunque parezca lo contrario, no siempre manda el ascensor que está más cerca.
La maniobra tiene en cuenta cosas como:
🔵 En qué planta está cada cabina.
🔵 Hacia dónde se está moviendo.
🔵 Qué llamadas tiene pendientes.
🔵 Si lleva pasajeros o está disponible.
🔵 Cuánto tardaría realmente en llegar.
Por ejemplo, imagina que estás en la quinta planta. Hay un ascensor en la cuarta, pero está bajando y tiene varias paradas pendientes. Otro está en la octava, libre y bajando hacia ti.
Aunque esté más lejos, es más rápido enviar el ascensor que se encuentra en la octava planta.
En edificios con varios ascensores, además, la maniobra intenta repartir el trabajo entre las cabinas para evitar recorridos innecesarios, reducir tiempos de espera y mover a la gente de la forma más eficiente posible.
Y, en aquellas instalaciones que son más avanzadas, incluso puede adaptarse a momentos de mucho tráfico como la entrada a las oficinas, la salida al terminar la jornada, un hotel en hora punta…
Así que la próxima vez que pulses el botón y veas aparecer uno de varios ascensores, ya sabes que detrás de esa decisión hay mucha tecnología.
Un pequeño cerebro organizando el tráfico para que tú solo tengas que hacer una cosa: pulsar el botón.