18/08/2026
A veces nos salimos del jardín naturalista puro por varias razones. Los gustos de los clientes, la arquitectura subyacente, las características de uso de la parcela, el clima… o decisiones puramente subjetivas.
No lo voy a negar. Este jardín surgió en mi cabeza de varias maneras y por zonas, y creo que el resultado es equilibrado precisamente por eso… por sacarle partido a cada “región” de este gran jardín.
Una entrada señorial muy moderna en lo arquitectónico pero con un guiño al jardín español y cristiano-andalusí medieval con su particiones geométricas y rehundidas. Agua presente y testigo de todo, y plantaciones clásicas de granados, acebos, loniceras y boj.
Una zona deportiva más naturalista con trepadoras y vegetación “acaparadora” que disimule las instalaciones deportivas. Aquí hay mucho más color y volumen, además de tener una insolación mucho mayor.
Y finalmente una pradera generosa con unas hermosas palmeras canarias ya maduras que me obligaron a seguirles el juego… guiños a su origen, quitarles agua excesiva de las raíces y hundirnos de lleno en el mundo picón volcánico.
Y todo esto para lograr un jardín útil, bonito e intensamente disfrutado.