12/02/2026
A mi cuerpo:
Gracias por sostenerme incluso cuando no te escuché.
Gracias por hablarme a través del cansancio, del
dolor, de las emociones.
Hoy te reconozco como un portal sagrado.
No como algo que debo cambiar,
sino como algo que debo honrar.
Prometo hablarte con amor,
alimentarte con conciencia,
tocarte con respeto,
y habitarte con gratitud.
Gracias por recordarme cada día
que no vine a esta vida a verme perfecta,
vine a sentirme viva.