19/08/2026
Hay una parte de nuestra profesión que no aparece en las fotos finales. La de resolver, coordinar, insistir, responder, improvisar… y muchas veces la carga emocionalmente con situaciones que ni siquiera dependen de nosotros.
Ser responsable con un proyecto no debería significar llevarnos cada problema a casa.
Y últimamente me pregunto mucho dónde está esa línea: ¿cómo aprendemos a comprometernos profundamente con nuestro trabajo sin permitir que nos consuma?
Quiero abrir esta conversación especialmente con arquitectos, diseñadores y quienes viven de ejecutar proyectos.
¿Cómo manejan ustedes esa presión? ¿Se aprende con los años? Los leo. 🤎