Museo Municipal Puerto Padre

Museo Municipal Puerto Padre Institución cultural al servicio de la comunidad para la protección al patrimonio.

21/08/2026

🌊 Patrimonio cultural subacuático: la memoria también habita bajo el mar

El patrimonio cultural no termina en la línea de costa. Bajo mares, ríos y lagos permanecen naufragios, estructuras, objetos, paisajes culturales y otros vestigios de la actividad humana que constituyen una parte fundamental de nuestra historia.

La Convención de la UNESCO sobre la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático (2001), estableció un marco internacional para identificar, investigar y proteger este patrimonio. La arqueología subacuática permite estudiar no solamente naufragios y objetos, sino también las relaciones históricas entre las sociedades, el mar y los territorios costeros.

Proteger el patrimonio subacuático significa proteger también una parte de nuestra memoria colectiva.

🔗 Más información: https://cubaarqueologica.com/21-de-agosto-dia-internacional-del-patrimonio-cultural-subacuatico-proteger-lo-que-yace-bajo-el-mar/

21/08/2026

“JOSÉ ANTONIO RODRÍGUEZ TORRES: EL TUNERO QUE CONVIRTIÓ LA POESÍA EN CANCIÓN”

Hay músicos que pasan por una agrupación… y hay otros que dejan una canción para que varias generaciones los recuerden. José Antonio (Tony) Rodríguez pertenece a los segundos.

Nacido en Delicias, Puerto Padre, Las Tunas, Cuba, José Antonio Rodríguez Torres es una de esas figuras que forman parte de la memoria musical de nuestra tierra y cuya trayectoria merece ser rescatada del olvido. Cantautor, guitarrista y compositor, estuvo vinculado a una de las etapas más importantes de la Nueva Trova cubana y llegó a integrar el histórico Grupo Moncada, donde desarrolló una destacada labor como cantante, guitarrista, bajista y compositor.

Su acercamiento a la música comenzó desde temprano. Realizó estudios musicales en Puerto Padre, bajo la orientación del maestro Iluminado Herrera, y a mediados de la década de 1970 se radicó en Las Tunas, donde entró en contacto con el movimiento de la Nueva Trova. Allí comenzó a construir una personalidad artística propia, marcada por la guitarra, la canción de autor, el son y, de manera muy especial, por la poesía y la décima cubana.

Pero si existe una obra que permite comprender la dimensión de José Antonio Rodríguez como creador, esa es “Tu mirada”, una composición nacida de su encuentro artístico con la poesía del escritor y poeta, Renael González Batista.

Renael había publicado sus décimas en "Sobre la tela del viento", en 1974. José Antonio, que además tenía un vínculo familiar con el poeta, tomó aquellos versos y los llevó a la música. Así nació una canción que terminaría trascendiendo las fronteras de Las Tunas y convirtiéndose en una pieza emblemática dentro del repertorio trovadoresco cubano.

La historia tiene algo especialmente hermoso: un poeta puso la palabra y un trovador encontró la música capaz de hacerla viajar.

“Tu mirada” fue interpretada por el Grupo Moncada y posteriormente pasó al repertorio de otros intérpretes y agrupaciones internacionales como Ad Libitum, Escambray, Trío Palabras, María Victoria, la Tropa Cósmica Colombiana, Carlos Cuevas y decenas de boleristas y cancioneros de latinoamerica.

Su paso por Moncada representa otro capítulo fundamental de su carrera. Allí compartió escenario y creación con una agrupación que se convirtió en una de las referencias de la música popular y de la canción cubana de su generación. José Antonio aportó a ese proyecto no solamente su voz, sino también su dominio de la guitarra y el bajo y su capacidad como compositor.

Y hay otro elemento que engrandece su trayectoria: su música no quedó encerrada en las fronteras de Cuba. Testimonios de la época lo sitúan participando en presentaciones internacionales y destacan la acogida que tuvo su trabajo en Etiopía y otras naciones latinoamericanas, donde su manera de interpretar el son y la décima mostró la riqueza de aquella generación de trovadores cubanos.

José Antonio Rodríguez representa, por tanto, mucho más que el recuerdo de un antiguo integrante del Grupo Moncada. Es parte de aquella generación que entendió la guitarra como instrumento de poesía y la canción como vehículo para preservar la identidad.

Desde tierra tunera de poetas, trovadores y músicos, José Antonio llevó consigo una manera profundamente cubana de sentir la música: la guitarra como compañera, el son como raíz, la décima como patrimonio y la canción como memoria.

Quizás por eso su legado permanece. Porque cuando una canción consigue que un poema abandone el papel y comience a vivir en la voz de un pueblo, el compositor deja de pertenecer solamente a su tiempo.

José Antonio Rodríguez pertenece ya a la memoria musical de Cuba. Hoy radicado en La Florida, se dedica, además de la música, a la Ingenieria electrónica y a su otra pasión como Radioaficionado.

Conocías a este gran canta-autor de la tierra de Emiliano Salvador y de otros grandes de la música cubana?

20/08/2026

"Arturo Gooding Panes: Una voz que viajó de Vázquez a Barcelona"

"La historia de un sonero cubano que cantó junto a Ibrahim Ferrer y hoy sigue llevando el sabor cubano por España”

Nacido el 14 de abril de 1954 en Vázquez, Puerto Padre, pero fue en Dumañueco, del municipio Manatí, tierra que vio crecer al legendario Barbarito Diez, donde dio sus primeros pasos como cantante aficionado.

De la mano de Pablo "Pablín" Velázquez llegó hasta Benny Revuelta y el Grupo Los Surik, inicio de una carrera que lo llevaría por escenarios inolvidables: la Orquesta Gigante Miramar, La Orquesta de Elio Revé, y el histórico conjunto Los Bocucos, donde grabó dos LP junto al mismísimo Ibrahim Ferrer.

Su talento también lo llevó por la Orquesta América, Chappotín, Ritmo Oriental, La Charanga Latina y muchas agrupaciones más, siempre fiel a la música tradicional cubana.

En 1995, durante una gira por España, el destino (y el amor) lo llevaron a establecerse en Barcelona, donde continúa su legado musical con su proyecto "Arturo y la Máquina del Sabor"

“Una historia que demuestra que la música cubana no conoce fronteras”

¿Lo conocías? Cuéntanos en los comentarios si alguna vez lo escuchaste cantar.

20/08/2026

“Un tunero que dejó huella en la música cubana”

Hoy recordamos a Pablo Velázquez, cantante y músico de Vázquez, Las Tunas que con su talento llegó al Festival Adolfo Guzmán y otros importantes eventos, además de representar a Cuba en giras internacionales por varios países.
Su voz y legado siguen vivos en quienes lo conocieron. Descanse en paz!!!

20/08/2026

"Hay músicos que interpretan la historia… y otros que la escriben. Gerardo Corredera pertenece a ese selecto grupo".

Nacido en Puerto Padre, Gerardo Corredera García es uno de los más brillantes compositores, arreglistas, guitarristas, cantantes y directores de orquesta que ha dado el oriente cubano. Su trayectoria artística, iniciada en la década de 1960, lo convirtió en una figura imprescindible de la música popular de Las Tunas y de Cuba.

Fue integrante del Combo Siboney, director del Conjunto Copacabana y, entre 1982 y 1993, director de la legendaria Orquesta Embajadores del Ritmo, etapa en la que consolidó el prestigio de la agrupación. Más tarde fundó el Grupo Solymar y el Cuarteto Gerardo Corredera, dejando una profunda huella en los escenarios nacionales e internacionales.

Finalista del prestigioso Concurso Adolfo Guzmán, profesor de música, miembro de la Comisión Nacional de Evaluación Artística y fundador de la UNEAC en Las Tunas, Corredera ha realizado más de 500 arreglos musicales y es autor de alrededor de 70 obras, muchas de ellas interpretadas por artistas cubanos y extranjeros.

Su talento ha llegado a escenarios de Estados Unidos, Alemania y otros países, pero su mayor legado sigue siendo el amor con que ha defendido la música cubana y la formación de nuevas generaciones de artistas.

Gerardo Corredera es parte viva del patrimonio musical de Puerto Padre, de Las Tunas y de toda Cuba. Su obra merece ser conocida, reconocida y aplaudida por siempre. 🎶🇨🇺

20/08/2026

"Hay agrupaciones que interpretan música... y otras que hacen historia. Portusax pertenece a estas últimas".

Desde Puerto Padre, este extraordinario cuarteto de saxofones ha demostrado durante décadas que el talento, la disciplina y el amor por el arte son capaces de conquistar generaciones enteras.

El "Cuarteto de Saxofones Portusax", fundado en 1986 por el destacado instrumentista, compositor y arreglista **Ernesto Ramón Díaz Gómez**, representa una de las expresiones más refinadas de la música de concierto en el oriente cubano.

Con una trayectoria construida sobre la excelencia artística, Portusax ha llevado al público un repertorio que transita con la misma elegancia por las obras de "Ignacio Cervantes, Ernesto Lecuona, Manuel Saumell, Beethoven, Mozart, Bach, Tchaikovsky, Joaquín Rodrigo e Isaac Albéniz", hasta abrazar géneros como el "jazz, blues, ragtime, bossa nova, samba, cha-cha-chá y nuestro inmortal danzón". En 2025 participaron con gran aceptación en el Festival Internacional “Jazz Plaza” realizado en Santiago de Cuba, lo que los sitúa en el catálogo de Cuba para estos eventos.

Su calidad interpretativa, la riqueza de sus arreglos y una impecable proyección escénica han convertido a Portusax en un referente de la cultura de **Puerto Padre** y de **Las Tunas**, conquistando públicos de todas las edades y dejando una huella imborrable en importantes espacios culturales de la ciudad.

Hoy rendimos homenaje a estos artistas que han demostrado que el saxofón puede emocionar, sorprender y enamorar, llevando siempre en alto el nombre de su tierra.

"Porque la verdadera música no envejece... se convierte en patrimonio del corazón".

"Honor y reconocimiento al Cuarteto de Saxofones Portusax, orgullo de Puerto Padre y de la cultura cubana"

20/08/2026

"A los 6 años ya cantaba. A los 13, ya soñaba en grande. Esta es la historia de la voz que puso a Puerto Padre en el mapa del mundo"

Hay voces que nacen destinadas a viajar más lejos que quien las canta. La de Sandra Fernández Hidalgo fue una de ellas.

Nació en Puerto Padre en 1966, y desde niña llevaba la música metida en el alma. A los 6 años, cuando la mayoría apenas aprendía a leer, ella ya subía al escenario de la Casa de Cultura Enrique Peña.
A los 9, su abuelo Miguelín Fernández, director del Conjunto Típico Oriental, la tomó de la mano y la llevó a cantar en la emisora Radio Libertad. A los 13, ya la aplaudían en los carnavales de su ciudad natal.

No hubo nada que la detuviera. Cuando le faltaban apenas tres meses para cumplir 17 años, ya tenía contrato con el Centro de la Música "Barbarito Diez" de su Provincia.

Cantaba en español, en inglés, bailaba, actuaba… y continuaba soñado como integrante del Conjunto Provincial de Espectáculos de Las Tunas, junto a otros cantantes como Zoe Caneyes, Sandra Orce y Pablo Velázquez.

Y sus sueños la llevaron lejos, viajó a España junto a la orquesta Caisimú, allí compartió escenarios con Isabel Pantoja, Diango, Simone, Moncho “el gitano del bolero”, Oscar de León, Lalo Rodríguez, Niche y el grupo Mecano.

Luego con la Super Banda “Los Surik” cruzó el océano hasta Japón, donde las entradas de sus conciertos se agotaron con un mes de antelación. En tierra lejana, tuvo el privilegio de saludar a Celia Cruz, acompañada por Omara Portuondo y Tito Puente, y recibió la medalla Minón como embajadora de la música cubana en el país del Sol Naciente.

También se presentaron en México donde tuvo la oportunidad de conocer a Luis Miguel y a Yuri.

Pero por más medallas, por más escenarios y por más fronteras cruzadas, Sandra nunca dejó de ser lo que siempre fue: una mujer sencilla, alegre, tierna, de esas que hacen sentir a su público como familia.

Ella misma lo dijo mejor que nadie: "La música te transforma, hace que estés como en el aire… Cantante no es aquel con micrófono en mano y la decisión 'voy a cantar', no, "hay que tener un corazón."

Hoy, Puerto Padre, Las Tunas, y todos los que alguna vez la escuchamos, le decimos: gracias Sandra, gracias por convertir cada nota en un pedazo de tu corazón, por llevar el nombre de Cuba, y el de nuestra tierra, a los rincones más lejanos del mundo, y por recordarnos que la verdadera voz no se mide en escenarios, sino en la sinceridad con la que se canta.

"Sandra Fernández Hidalgo: la voz de Puerto Padre que le cantó al mundo".

20/08/2026

“UNA VOZ NACIDA EN PUERTO PADRE QUE EL BOLERO NO DEBERÍA OLVIDAR”

¿Quién recuerda a Sandra Orce González, aquella extraordinaria voz de Puerto Padre que convirtió el bolero en sentimiento, elegancia y memoria?

Sandra Orce no fue simplemente una cantante de su tierra. Fue una de las grandes voces femeninas de Las Tunas, reconocida junto a Zoe Caneyes y Sandra Fernández como una de las llamadas tres divas del canto tunero.

Su trayectoria la llevó a importantes escenarios de Cuba y también fuera de la Isla. Participó durante años en el prestigioso Festival Boleros de Oro de La Habana, realizó una gira por Alemania y representó a Cuba en el Festival Internacional del Bolero de Pereira, Colombia.

En 2018 volvió a formar parte del Festival Internacional del Bolero de Pereira, confirmando que su voz seguía ocupando un lugar dentro de la tradición bolerística cubana.

Pero hay algo todavía más hermoso: Sandra Orce también defendió la música tradicional y la guajira, llevando consigo las raíces culturales de Puerto Padre y de Las Tunas.

Y entre sus trabajos discográficos aparece “Persistiré”, una obra que forma parte del patrimonio musical de esa generación de artistas tuneros.

Sandra Orce es parte de esa Cuba musical que merece ser recordada. Porque detrás de cada gran canción existe una historia…
detrás de cada voz existe un pueblo… y detrás de cada bolero existe una Cuba que no debemos dejar morir en el olvido.

Sandra Orce González: orgullo de Puerto Padre, voz de Las Tunas y embajadora del bolero cubano.

¿La recuerdas?
Cuéntame en los comentarios qué canción de Sandra Orce recuerdas o qué historia conoces sobre ella.

20/08/2026

“José Julio “PEPE JULIO” Herrrera: Una voz que todavía resuena"

Hoy quiero detenerme en la memoria de un artista que merece ser recordado: José Julio Herrera, “Pepe Julio”, cantante y trompetista nacido en Puerto Padre, Las Tunas.

Su historia estuvo ligada a importantes momentos de la música puertopadrense. Formó parte de una tradición musical en la que dejaron huella agrupaciones como Los Perversos y Embajadores del Ritmo, y también estuvo vinculado a la Banda Municipal de Conciertos de Puerto Padre, institución fundamental en la formación y proyección de generaciones de músicos y de la que fue su Director en alguna etapa.

Representó a Las Tunas en el Concurso Nacional “Adolfo Guzman” en 1979.

Pero Pepe Julio tuvo una manera muy particular de entender la música. En los últimos años de su vida, ya radicado en la ciudad de Las Tunas, se desempeñó como solista del Centro Provincial de la Música “Barbarito Diez”. Ya no necesitaba pertenecer a una gran agrupación para hacerse sentir sobre un escenario. Le bastaban su voz, su personalidad y aquella inseparable trompeta. También impartió clases en la Escuela Vocacional de Arte "El Cucalambé" donde aportó mucho a la formacion de estudiantes quen junto a su familia le están muy agradecidos.

Era reconocido por poseer un estilo interpretativo muy propio, de esos que no se confunden fácilmente con otro, dominaba el rubato como pocos cantantes. Y tenía además una característica que hacía especialmente singulares sus presentaciones: mientras cantaba, llegaba el momento de los puentes de aquellas canciones y él mismo tomaba su trompeta para convertirlos en parte de su interpretación.

Era como si Pepe Julio conversara con sus canciones a través de dos voces: la de su garganta y la de su trompeta. Además era un hombre carismático, lo que le hacía dueño del escenario.

Hoy, cuando la vida nos obliga a recordarlo desde la distancia de la ausencia, queda lo verdaderamente importante: su música, su manera de interpretar, su legado y el recuerdo de quienes tuvieron el privilegio de escucharlo.

Porque la muerte puede apagar una voz, pero no puede borrar la huella que un artista deja en la memoria de su pueblo.

Desde Puerto Padre hasta la ciudad de Las Tunas, Pepe Julio forma parte de esa historia musical que merece ser contada, preservada y transmitida a las nuevas generaciones.

Hoy no quiero recordarlo solamente por las agrupaciones de las que formó parte. Quiero recordarlo como aquel artista que, en sus últimos años, encontró su propia manera de decir la música.

José Julio “Pepe Julio” Herrera; un cantante, un trompetista, un intérprete con identidad propia, un músico de Puerto Padre y, sobre todo, un artista que dejó una melodía imposible de olvidar.

Que su música siga sonando allí donde todavía existan corazones capaces de escucharla.

“Descansa en paz, Pepe Julio. Tu trompeta dejó de sonar, pero tu recuerdo sigue en cada espacio que hiciste tuyo”

Dime si recuerdas alguno de esos temas que escuchaste en su voz de manera magistral?

20/08/2026

¿CUÁNTAS HISTORIAS DE CUBA PUEDEN CONTARSE A TRAVÉS DEL SONIDO DE UNA BANDA?

La Banda Municipal de Conciertos de Puerto Padre: más de cien años formando músicos, acompañando generaciones y defendiendo, nota a nota, el patrimonio musical cubano.

Su historia comenzó a escribirse a principios del siglo XX, cuando el músico holguinero Juan Márquez Gómez; padre de Juanito Márquez, organizó una banda infantil de música. La fecha que aparece con mayor frecuencia como punto de partida es el 1 de septiembre de 1914, aunque documentos históricos sitúan antecedentes desde 1913 y señalan que la municipalidad acogió oficialmente la agrupación el 1 de febrero de 1915.

Aquellos primeros niños quizás jamás imaginaron que estaban poniendo los cimientos de una institución que sobreviviría a cambios políticos, crisis económicas, reorganizaciones, períodos de inactividad y hasta intentos de disolución.

Pero la música permaneció. Y entre quienes hicieron posible que aquella banda se transformara en una verdadera escuela estuvo una figura fundamental: Cipriano Ignacio Torre.
Músico, profesor y director, Torre asumió la dirección en 1922 y posteriormente fue nombrado oficialmente director en 1927. Junto a su hijo Luis Ignacio Díaz, convirtió la agrupación en una cantera de músicos durante varias décadas.

No se trataba solamente de enseñar a tocar un instrumento. Se enseñaba disciplina, sensibilidad, se enseñaba a escuchar al otro. Y, sobre todo, se enseñaba a amar la música.

Por las filas de aquella institución pasaron generaciones de trabajadores y músicos: estibadores, barberos, zapateros, mecánicos, albañiles y hombres humildes que encontraron en un instrumento una manera de expresar su amor por la cultura.
La Banda se convirtió así en mucho más que una agrupación municipal; se convirtió en una escuela de vida.

Sus retretas, conciertos, desfiles, actos patrióticos, ceremonias y celebraciones forman parte de la memoria sentimental de Puerto Padre.

Durante décadas, sus músicos llevaron al pueblo danzones, sones, valses, boleros, marchas, pasodobles y numerosas obras del repertorio cubano y universal. Y la calidad alcanzada fue reconocida mucho más allá de la Villa Azul.

En 1965 y 1967, la Banda Municipal de Puerto Padre obtuvo el primer lugar nacional entre agrupaciones similares en encuentros celebrados en Bayamo, un reconocimiento extraordinario para una agrupación integrada en buena medida por trabajadores que combinaban sus oficios con la pasión por la música.

Pero también llegaron los tiempos difíciles.
En 1968 la agrupación fue disuelta dentro de una reorganización nacional. Los músicos protestaron y defendieron una institución que consideraban parte inseparable de la vida cultural de Puerto Padre. La Banda no desapareció del todo.

Continuó vinculada a actividades patrióticas y marchas fúnebres, mientras muchos de sus integrantes pasaron a formar parte de Los Embajadores del Ritmo, otra agrupación fundamental de la historia musical puertopadrense.

Y de aquella escuela salieron músicos que después llevarían el nombre de Puerto Padre mucho más allá de sus fronteras: Emiliano Salvador, uno de los grandes pianistas del jazz afrocubano y Juan Pablo Torres, extraordinario trombonista, compositor y arreglista, quien comenzó precisamente tocando el bombardino en la Banda Municipal de su ciudad natal.

La historia de la Banda también está marcada por familias enteras de músicos: Márquez, Díaz, Guillén, Gisbert, Herrera, de la Rosa y otras que contribuyeron a mantener viva una tradición transmitida de generación en generación.

Después de Luis Ignacio Díaz, quien permaneció vinculado a la dirección durante décadas hasta su jubilación en 1985, llegaron otros directores como José Julio Herrera, José Ramón Ignacio Castro, Rubén Santamarina, Juan Carlos Naranjo, Ernesto Díaz Gómez y Gerardo Corredera García, entre otros. Cada uno dejó su huella.

Cada generación recibió una herencia y tuvo la responsabilidad de entregarla a la siguiente. Por eso, cuando una Banda Municipal toca hoy en Puerto Padre, no estamos escuchando solamente a los músicos que tienen delante; “Estamos escuchando a los que estuvieron antes”, a los niños de aquellos primeros años, a Juan Márquez Gómez, a Cipriano Ignacio Torre, a Luis Ignacio Díaz, a los hombres y mujeres que hicieron música mientras trabajaban en otros oficios. A los maestros que enseñaron sin saber que estaban formando a futuros grandes artistas. A los músicos que resistieron cuando parecía que la Banda podía desaparecer. Y también estamos escuchando a Puerto Padre.

Porque una institución cultural no alcanza más de un siglo de existencia solamente por resistir el paso del tiempo. Lo consigue porque pertenece profundamente a su pueblo.

La Banda Municipal de Conciertos de Puerto Padre es memoria, escuela, tradición y futuro. Es una de esas instituciones que demuestran que el patrimonio de Cuba no solamente está en sus edificios, sus monumentos o sus documentos históricos.

También está en sus sonidos, en sus canciones, en sus músicos, en esas retretas que alguna vez reunieron a familias enteras en un parque. Y en cada instrumento que un joven toma hoy entre sus manos para continuar una historia que comenzó hace más de un siglo.

Puerto Padre tiene muchas razones para sentirse orgulloso y entre ellas hay una que, desde hace más de cien años, no necesita palabras para hacerse escuchar; La Banda Municipal de Conciertos de Puerto Padre.

“Porque mientras haya un músico dispuesto a tocar y un joven dispuesto a aprender, esta historia todavía no termina”

Conocías esta historia de la Banda Municipal de Conciertos de Puerto Padre, Cuba?

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Yara No. 45 Ciudad Puerto Padre, Cuba Código Postal Ubicación En El Mapa
Puerto Padre
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