17/08/2026
𝗖𝗛𝗨𝗕𝗨𝗧: 𝗗𝗘 𝗟𝗔 𝗘𝗠𝗘𝗥𝗚𝗘𝗡𝗖𝗜𝗔 𝗛𝗜𝗗𝗥𝗜𝗖𝗔 𝗔 𝗟𝗔 𝗜𝗡𝗦𝗧𝗔𝗟𝗔𝗖𝗜Ó𝗡 𝗗𝗘 𝗨𝗡 𝗠𝗘𝗚𝗔 𝗗𝗔𝗧𝗔𝗖𝗘𝗡𝗧𝗘𝗥 𝗘𝗡 𝗧𝗥𝗘𝗟𝗘𝗪.
(Tiempo de lectura: 8 minutos)
Por: Carlos A. Silvestri
Para: Mesa Nac. del M.A.
Días pasados (el viernes 31/7), el Gobernador de Chubut, Ignacio Torres, presentó en la Legislatura pvcial., el proyecto de Ley 86/26, que declararía la emergencia hídrica por un año, debido a las alarmantes bajadas de los caudales de los Ríos Chubut y Senguer.
Esto produjo como consecuencia, una mayor dependencia de las reservas acumuladas en el Embalse Ameghino para abastecer la demanda urbana y las de las áreas productivas.
De aprobarse la iniciativa, el Instit.Pvcial.del Agua (IPA) y la Secret.de Infraestr.Energ. y Planific.; quedarían facultados para implementar acciones para mitigar los efectos de la crisis hídrica.
Uno de los ejes previstos en el proyecto, es la utilización de las reservas de agua subterránea, como complemento de las superficiales, 𝐪𝐮𝐞 𝐩𝐨𝐝𝐫á 𝐬𝐞𝐫 𝐢𝐧𝐜𝐨𝐫𝐩𝐨𝐫𝐚𝐝𝐚 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐝𝐢𝐬𝐭𝐢𝐧𝐭𝐨𝐬 𝐮𝐬𝐨𝐬, 𝐜𝐮𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐫𝐞𝐬𝐮𝐥𝐭𝐞 𝐧𝐞𝐜𝐞𝐬𝐚𝐫𝐢𝐨 𝐜𝐨𝐦𝐩𝐞𝐧𝐬𝐚𝐫 𝐥𝐚 𝐝𝐢𝐬𝐦𝐢𝐧𝐮𝐜𝐢ó𝐧 𝐝𝐞 𝐜𝐚𝐮𝐝𝐚𝐥𝐞𝐬 𝐞𝐧 𝐫í𝐨𝐬 𝐲 𝐞𝐦𝐛𝐚𝐥𝐬𝐞𝐬. (El Chubut 01/08)
En este escenario, Torres presentó a la Legislatura casi simultáneamente al proyecto mencionado, el N° 84/26 que propende a incentivar la llegada mediante magnánimos beneficios fiscales y acceso a enormes fracciones de tierras (RIGI y SUPER RIGI); de inversores para la instalación de mega data centers.
El proyecto se ingresó apenas un día después que el grupo inversor polaco GREEN CAPITAL, con el que avanzó en la idea el Gobernador, hiciera el anuncio corporativo.
𝗣𝗲𝗿𝗼, 𝗾𝘂é 𝗲𝘀 𝘂𝗻 𝗺𝗲𝗴𝗮 𝗱𝗮𝘁𝗮 𝗰𝗲𝗻𝘁𝗲𝗿, 𝘆 𝗾𝘂é 𝗿𝗲𝗰𝘂𝗿𝘀𝗼𝘀 𝗰𝗼𝗻𝘀𝘂𝗺𝗲?...
Para contestar esas preguntas, vale el tiempo de leer un fragmento del informe que en Oct25, escribió 𝐉𝐨𝐧 𝐆𝐨𝐫𝐞𝐲, 𝐝𝐞𝐥 𝐋𝐢𝐧𝐜𝐨𝐥𝐧 𝐈𝐧𝐬𝐭𝐢𝐭𝐮𝐭𝐞 𝐨𝐟 𝐋𝐚𝐧𝐝 𝐏𝐨𝐥𝐢𝐜𝐲 (𝐂𝐚𝐦𝐛𝐫𝐢𝐝𝐠𝐞, 𝐌𝐚𝐬𝐬𝐚𝐜𝐡., 𝐄𝐄.𝐔𝐔.):
Los centros de datos forman parte de nuestro entorno urbano desde hace más de una década, procesando nuestras búsquedas web y almacenando las fotos de nuestros teléfonos móviles. Entonces, ¿a qué se debe la actual y repentina preocupación?: Las herramientas de inteligencia artificial entrenadas con grandes modelos de lenguaje, como 𝐂𝐡𝐚𝐭𝐆𝐏𝐓 𝐝𝐞 𝐎𝐩𝐞𝐧𝐀𝐈, 𝐞𝐧𝐭𝐫𝐞 𝐨𝐭𝐫𝐚𝐬, 𝐮𝐭𝐢𝐥𝐢𝐳𝐚𝐧 𝐮𝐧𝐚 𝐩𝐨𝐭𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚 𝐝𝐞 𝐜á𝐥𝐜𝐮𝐥𝐨 𝐞𝐱𝐩𝐨𝐧𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚𝐥𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐦𝐚𝐲𝐨𝐫 𝐪𝐮𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝐬𝐞𝐫𝐯𝐢𝐜𝐢𝐨𝐬 𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐧𝐮𝐛𝐞 𝐭𝐫𝐚𝐝𝐢𝐜𝐢𝐨𝐧𝐚𝐥𝐞𝐬.
𝐒𝐮𝐩𝐞𝐫𝐟𝐢𝐜𝐢𝐞 𝐓𝐞𝐫𝐫𝐢𝐭𝐨𝐫𝐢𝐚𝐥
A diferencia de las nubes reales, los centros de datos requieren terreno. Muchísimo terreno (𝐍 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐑: : 𝗘𝗻 𝗧𝗿𝗲𝗹𝗲𝘄 𝘀𝗲𝗿á𝗻 𝟭𝟯𝟬.𝟬𝟬𝟬 𝗵𝗮𝘀., 𝗲𝗾𝘂𝗶𝘃𝗮𝗹𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗮 𝗺á𝘀 𝗱𝗲 𝟲 𝗖𝗔𝗕𝗔´𝘀). Algunos de los centros de datos más grandes que se están construyendo hoy en día cubrirán cientos de hectáreas con superficies impermeables de acero, hormigón y pavimento —𝐭𝐞𝐫𝐫𝐞𝐧𝐨𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐲𝐚 𝐧𝐨 𝐞𝐬𝐭𝐚𝐫á𝐧 𝐝𝐢𝐬𝐩𝐨𝐧𝐢𝐛𝐥𝐞𝐬 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐥𝐚 𝐚𝐠𝐫𝐢𝐜𝐮𝐥𝐭𝐮𝐫𝐚, 𝐥𝐚 𝐧𝐚𝐭𝐮𝐫𝐚𝐥𝐞𝐳𝐚 𝐨 𝐥𝐚 𝐯𝐢𝐯𝐢𝐞𝐧𝐝𝐚— y también requerirán nuevos corredores de líneas de transmisión y otra infraestructura asociada.
A medida que crece la demanda de centros de datos, encontrar ubicaciones adecuadas para estas instalaciones obligará a las comunidades a afrontar innumerables y complejas disyuntivas entre agua, energía, suelo, dinero, salud y clima
Alimentar los nuevos centros de datos con parques eólicos consumiría menor cantidad de agua, también 𝐫𝐞𝐪𝐮𝐞𝐫𝐢𝐫í𝐚 𝐦𝐚𝐲𝐨𝐫 𝐬𝐮𝐩𝐞𝐫𝐟𝐢𝐜𝐢𝐞 𝐝𝐞 𝐭𝐞𝐫𝐫𝐞𝐧𝐨: 𝐜𝐮𝐚𝐭𝐫𝐨 𝐯𝐞𝐜𝐞𝐬 𝐦á𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐥𝐚 𝐞𝐧𝐞𝐫𝐠í𝐚 𝐬𝐨𝐥𝐚𝐫 𝐲 𝟒𝟐 𝐯𝐞𝐜𝐞𝐬 𝐦á𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐞𝐥 𝐠𝐚𝐬 𝐧𝐚𝐭𝐮𝐫𝐚𝐥.
𝐀𝐠𝐮𝐚
Puede que suene exagerado, pero los centros de datos son realmente voraces en cuanto a recursos. Incluso un centro de datos de tamaño mediano consume tanta agua como un pueblo pequeño , mientras que los más grandes requieren hasta 𝟓 𝐦𝐢𝐥𝐥𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐠𝐚𝐥𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐚𝐠𝐮𝐚 𝐚𝐥 𝐝í𝐚 (𝟏𝟖.𝟕𝟎𝟎.𝟎𝟎𝟎 𝐋𝐭𝐬), 𝐭𝐚𝐧𝐭𝐨 𝐜𝐨𝐦𝐨 𝐮𝐧𝐚 𝐜𝐢𝐮𝐝𝐚𝐝 𝐝𝐞 𝟓𝟎.𝟎𝟎𝟎 𝐡𝐚𝐛𝐢𝐭𝐚𝐧𝐭𝐞𝐬.
𝐂𝐨𝐦𝐨 𝐮𝐧𝐚 𝐩𝐚𝐣𝐢𝐭𝐚 𝐠𝐢𝐠𝐚𝐧𝐭𝐞 𝐝𝐞 𝐫𝐞𝐟𝐫𝐞𝐬𝐜𝐨:
«𝘿𝙤𝙣𝙙𝙚𝙦𝙪𝙞𝙚𝙧𝙖 𝙦𝙪𝙚 𝙙𝙚𝙘𝙞𝙙𝙖𝙣 𝙪𝙗𝙞𝙘𝙖𝙧 𝙪𝙣 𝙘𝙚𝙣𝙩𝙧𝙤 𝙙𝙚 𝙙𝙖𝙩𝙤𝙨, 𝙚𝙨 𝙘𝙤𝙢𝙤 𝙨𝙞 𝙪𝙣𝙖 𝙥𝙖𝙟𝙞𝙩𝙖 𝙜𝙞𝙜𝙖𝙣𝙩𝙚 𝙚𝙭𝙩𝙧𝙖𝙟𝙚𝙧𝙖 𝙖𝙜𝙪𝙖 𝙙𝙚 𝙡𝙖 𝙘𝙪𝙚𝙣𝙘𝙖», continúa Colohan. «𝙔 𝙘𝙪𝙖𝙣𝙙𝙤 𝙨𝙚 𝙚𝙭𝙩𝙧𝙖𝙚 𝙖𝙜𝙪𝙖 𝙙𝙚 𝙪𝙣 𝙡𝙪𝙜𝙖𝙧, 𝙝𝙖𝙮 𝙦𝙪𝙚 𝙧𝙚𝙙𝙪𝙘𝙞𝙧 𝙡𝙖 𝙙𝙚𝙢𝙖𝙣𝙙𝙖 𝙤 𝙧𝙚𝙖𝙗𝙖𝙨𝙩𝙚𝙘𝙚𝙧𝙡𝙤; 𝙣𝙤 𝙝𝙖𝙮 𝙤𝙩𝙧𝙖 𝙨𝙤𝙡𝙪𝙘𝙞ó𝙣” (M.Colohan).
Un estudio realizado por el Centro de Investigación Avanzada de Houston (HARC) y la Universidad de Houston, reveló que los centros de datos en Texas consumirán 𝟒𝟗 𝐦𝐢𝐥 𝐦𝐢𝐥𝐥𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐠𝐚𝐥𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐚𝐠𝐮𝐚 𝐞𝐧 𝟐𝟎𝟐𝟓 (𝟏𝟖𝟑.𝟐𝟔𝟎.𝟎𝟎𝟎.𝟎𝟎𝟎 𝐋𝐭𝐬.) 𝐲 𝐡𝐚𝐬𝐭𝐚 𝟑𝟗𝟗 𝐦𝐢𝐥 𝐦𝐢𝐥𝐥𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐠𝐚𝐥𝐨𝐧𝐞𝐬 (𝟏.𝟓𝟏𝟎.𝟒𝟎𝟎.𝟎𝟎𝟎.𝟎𝟎𝟎 𝐥𝐢𝐭𝐫𝐨𝐬) en 2030. 𝐄𝐬𝐭𝐨 𝐞𝐪𝐮𝐢𝐯𝐚𝐥𝐝𝐫í𝐚 𝐚 𝐫𝐞𝐝𝐮𝐜𝐢𝐫 𝐞𝐥 𝐧𝐢𝐯𝐞𝐥 𝐝𝐞𝐥 𝐞𝐦𝐛𝐚𝐥𝐬𝐞 𝐦á𝐬 𝐠𝐫𝐚𝐧𝐝𝐞 𝐝𝐞 𝐄𝐬𝐭𝐚𝐝𝐨𝐬 𝐔𝐧𝐢𝐝𝐨𝐬, 𝐞𝐥 𝐥𝐚𝐠𝐨 𝐌𝐞𝐚𝐝, 𝐝𝐞 𝟏𝟓𝟕.𝟎𝟎𝟎 𝐚𝐜𝐫𝐞𝐬, 𝐞𝐧 𝐦á𝐬 𝐝𝐞 𝟏𝟔 𝐩𝐢𝐞𝐬 (𝐜𝐚𝐬𝐢 𝟓 𝐦𝐭𝐬.) 𝐞𝐧 𝐮𝐧 𝐚ñ𝐨.
Miles de millones de litros de agua. Su función principal es la refrigeración. Al estar conectados mediante corriente eléctrica, los servidores pueden alcanzar temperaturas muy elevadas, y la refrigeración evaporativa es una de las formas más sencillas y económicas de evitar que los chips se sobrecalienten y se dañen.
Irónicamente, puede resultar difícil confirmar datos específicos sobre los centros de datos.
Dada la naturaleza confidencial de la tecnología de IA, y quizás el posible rechazo público; muchas empresas son poco transparentes respecto al consumo de agua de sus centros de datos. Google, por su parte, informó haber utilizado más de 5 mil millones de galones de agua (18.700.000.00Lts) en todos sus centros de datos en 2023, y 𝐞𝐥 𝟑𝟏 % 𝐝𝐞 𝐬𝐮 𝐚𝐠𝐮𝐚 𝐝𝐮𝐥𝐜𝐞 𝐞𝐱𝐭𝐫𝐚í𝐝𝐚 𝐩𝐫𝐨𝐯𝐢𝐧𝐨 𝐝𝐞 𝐜𝐮𝐞𝐧𝐜𝐚𝐬 𝐡𝐢𝐝𝐫𝐨𝐠𝐫á𝐟𝐢𝐜𝐚𝐬 𝐜𝐨𝐧 𝐞𝐬𝐜𝐚𝐬𝐞𝐳 𝐡í𝐝𝐫𝐢𝐜𝐚 𝐦𝐞𝐝𝐢𝐚 𝐨 𝐚𝐥𝐭𝐚
“Aunque utilicen agua recuperada o reciclada, esta ya no regresa al caudal natural de los ríos y arroyos”, explica Bolthouse, directora de política de terrenos de PEC (Consejo Ambiental de Piedmont). “𝐄𝐬𝐭𝐨 𝐭𝐢𝐞𝐧𝐞 𝐫𝐞𝐩𝐞𝐫𝐜𝐮𝐬𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐞𝐜𝐨𝐥ó𝐠𝐢𝐜𝐚𝐬, 𝐚𝐝𝐞𝐦á𝐬 𝐝𝐞 𝐩𝐫𝐨𝐛𝐥𝐞𝐦𝐚𝐬 𝐝𝐞 𝐬𝐮𝐦𝐢𝐧𝐢𝐬𝐭𝐫𝐨"
𝐋𝐚𝐬 𝐜𝐨𝐦𝐮𝐧𝐢𝐝𝐚𝐝𝐞𝐬 𝐲 𝐥𝐨𝐬 𝐫𝐞𝐬𝐩𝐨𝐧𝐬𝐚𝐛𝐥𝐞𝐬 𝐫𝐞𝐠𝐢𝐨𝐧𝐚𝐥𝐞𝐬 𝐝𝐞𝐥 𝐚𝐠𝐮𝐚 𝐝𝐞𝐛𝐞𝐧 𝐞𝐧𝐭𝐚𝐛𝐥𝐚𝐫 𝐜𝐨𝐧𝐯𝐞𝐫𝐬𝐚𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐬𝐨𝐛𝐫𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝐜𝐞𝐧𝐭𝐫𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐝𝐚𝐭𝐨𝐬 𝐝𝐞𝐬𝐝𝐞 𝐞𝐥 𝐩𝐫𝐢𝐧𝐜𝐢𝐩𝐢𝐨, 𝐲 𝐥𝐨𝐬 𝐩𝐨𝐬𝐢𝐛𝐥𝐞𝐬 𝐢𝐦𝐩𝐚𝐜𝐭𝐨𝐬 𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐫𝐞𝐝 𝐞𝐥é𝐜𝐭𝐫𝐢𝐜𝐚 𝐲 𝐥𝐚 𝐜𝐮𝐞𝐧𝐜𝐚 𝐡𝐢𝐝𝐫𝐨𝐠𝐫á𝐟𝐢𝐜𝐚, 𝐚𝐟𝐢𝐫𝐦𝐚 𝐌𝐚𝐫𝐲 𝐀𝐧𝐧 𝐃𝐢𝐜𝐤𝐢𝐧𝐬𝐨𝐧, 𝐝𝐢𝐫𝐞𝐜𝐭𝐨𝐫𝐚 𝐝𝐞 𝐩𝐨𝐥í𝐭𝐢𝐜𝐚𝐬 𝐝𝐞 𝐭𝐢𝐞𝐫𝐫𝐚𝐬 𝐲 𝐚𝐠𝐮𝐚 𝐝𝐞𝐥 𝐋𝐢𝐧𝐜𝐨𝐥𝐧 𝐈𝐧𝐬𝐭𝐢𝐭𝐮𝐭𝐞.
“El agua suele ser una de las últimas cosas en las que pensamos, afirma John Hernon, gerente de desarrollo estratégico de Thames Water en el Reino Unido. “Así que, cuando pensamos en centros de datos, no se trata solo de la velocidad que vamos a obtener, ni solo de asegurarnos de que haya mucha energía disponible; 𝐝𝐞𝐛𝐞𝐦𝐨𝐬 𝐚𝐬𝐞𝐠𝐮𝐫𝐚𝐫𝐧𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐪𝐮𝐞 𝐞𝐥 𝐚𝐠𝐮𝐚 𝐬𝐞 𝐭𝐞𝐧𝐠𝐚 𝐞𝐧 𝐜𝐮𝐞𝐧𝐭𝐚 𝐝𝐞𝐬𝐝𝐞 𝐞𝐥 𝐩𝐫𝐢𝐧𝐜𝐢𝐩𝐢𝐨, 𝐞𝐧 𝐩𝐫𝐢𝐦𝐞𝐫 𝐩𝐥𝐚𝐧𝐨, 𝐞𝐧 𝐥𝐮𝐠𝐚𝐫 𝐝𝐞 𝐜𝐨𝐧𝐬𝐢𝐝𝐞𝐫𝐚𝐫𝐥𝐚 𝐚 𝐩𝐨𝐬𝐭𝐞𝐫𝐢𝐨𝐫𝐢”.
Además, el consumo de agua (de los data centers) alcanza su punto máximo durante las épocas más calurosas y secas del año, cuando la compañía de servicios públicos tiene menos capacidad para atender la demanda adicional. «𝐏𝐨𝐫 𝐞𝐬𝐨 𝐡𝐚𝐛𝐥𝐚𝐦𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐫𝐞𝐬𝐭𝐫𝐢𝐧𝐠𝐢𝐫, 𝐫𝐞𝐝𝐮𝐜𝐢𝐫 𝐮 𝐨𝐩𝐨𝐧𝐞𝐫𝐧𝐨𝐬 𝐚 𝐥𝐨𝐬 𝐜𝐞𝐧𝐭𝐫𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐝𝐚𝐭𝐨𝐬», afirma Hernon.
𝐄𝐧𝐞𝐫𝐠í𝐚
Una forma de que los centros de datos consuman menos agua es recurrir más a la refrigeración por aire, pero esto requiere más energía, lo que a su vez puede aumentar indirectamente el consumo de agua, dependiendo de la fuente de alimentación.
Alimentar y refrigerar sus filas de servidores 𝐭𝐚𝐦𝐛𝐢é𝐧 𝐫𝐞𝐪𝐮𝐢𝐞𝐫𝐞 𝐮𝐧𝐚 𝐜𝐚𝐧𝐭𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐚𝐬𝐨𝐦𝐛𝐫𝐨𝐬𝐚 𝐝𝐞 𝐞𝐥𝐞𝐜𝐭𝐫𝐢𝐜𝐢𝐝𝐚𝐝.
Un centro de datos convencional, como el almacenamiento en la nube para documentos de trabajo o vídeos en streaming, consume tanta electricidad como entre 10 000 y 25 000 hogares, según la Agencia Internacional de Energía . Pero un centro de datos más moderno, centrado en la IA y de "hiperescala", puede consumir tanta energía como 100 000 hogares o más. Se prevé que el centro de datos Hyperion de Meta en Luisiana, por ejemplo,𝐜𝐨𝐧𝐬𝐮𝐦𝐚 𝐦á𝐬 𝐝𝐞𝐥 𝐝𝐨𝐛𝐥𝐞 𝐝𝐞 𝐞𝐧𝐞𝐫𝐠í𝐚 𝐪𝐮𝐞 𝐭𝐨𝐝𝐚 𝐥𝐚 𝐜𝐢𝐮𝐝𝐚𝐝 𝐝𝐞 𝐍𝐮𝐞𝐯𝐚 𝐎𝐫𝐥𝐞𝐚𝐧𝐬 𝐮𝐧𝐚 𝐯𝐞𝐳 𝐟𝐢𝐧𝐚𝐥𝐢𝐳𝐚𝐝𝐨.
Al comienzo del auge de la IA, en 2023, los centros de datos estadounidenses 𝐜𝐨𝐧𝐬𝐮𝐦𝐢𝐞𝐫𝐨𝐧 𝟏𝟕𝟔 𝐭𝐞𝐫𝐚𝐯𝐚𝐭𝐢𝐨𝐬-𝐡𝐨𝐫𝐚 𝐝𝐞 𝐞𝐥𝐞𝐜𝐭𝐫𝐢𝐜𝐢𝐝𝐚𝐝 , 𝐚𝐩𝐫𝐨𝐱𝐢𝐦𝐚𝐝𝐚𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐭𝐚𝐧𝐭𝐨 𝐜𝐨𝐦𝐨 𝐭𝐨𝐝𝐚 𝐈𝐫𝐥𝐚𝐧𝐝𝐚,
lo que obliga a los centros de datos a utilizar generadores contaminantes fuera de la red, como respaldo.
“La demanda de centros de datos y procesamiento se ha disparado exponencialmente debido a la IA”, afirma Kim Rueben, ex asesora sénior de sistemas fiscales del Lincoln Institute of Land Policy.
Comparó la naturaleza extractiva de los centros de datos con la de las minas de carbón.
La administración Trump parece comprender la enorme demanda energética que los centros de datos supondrán para la red eléctrica, y ha frenado activamente nuevos proyectos de energía eólica, como Revolution Wind frente a la costa de Rhode Island.
𝐎𝐭𝐫𝐚𝐬 𝐚𝐥𝐭𝐞𝐫𝐧𝐚𝐭𝐢𝐯𝐚𝐬 𝐥𝐢𝐛𝐫𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐜𝐚𝐫𝐛𝐨𝐧𝐨 𝐬𝐨𝐧 𝐥𝐨𝐬 𝐩𝐞𝐪𝐮𝐞ñ𝐨𝐬 𝐫𝐞𝐚𝐜𝐭𝐨𝐫𝐞𝐬 𝐦𝐨𝐝𝐮𝐥𝐚𝐫𝐞𝐬 (𝐒𝐌𝐑) (𝐍.𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐑.: Como el reactor modular CAREM, cancelado por el gobierno de Milei a expensas de EE.UU.) y la energía geotérmica, pero el problema es que, incluso si se empieza a construir un SMR hoy mismo, tardará 10 años en estar listo», explica. «Las tecnologías que podemos implementar más rápidamente son la eólica, la solar y las baterías.
𝐋𝐨𝐬 𝐜𝐞𝐧𝐭𝐫𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐝𝐚𝐭𝐨𝐬 𝐬𝐨𝐧 𝐮𝐧𝐚 𝐝𝐞 𝐥𝐚𝐬 𝐫𝐚𝐳𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐩𝐨𝐫 𝐥𝐚𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝐜𝐨𝐧𝐬𝐮𝐦𝐢𝐝𝐨𝐫𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐭𝐨𝐝𝐨 𝐞𝐥 𝐩𝐚í𝐬 𝐡𝐚𝐧 𝐯𝐢𝐬𝐭𝐨 𝐚𝐮𝐦𝐞𝐧𝐭𝐚𝐫 𝐬𝐮𝐬 𝐟𝐚𝐜𝐭𝐮𝐫𝐚𝐬 𝐝𝐞 𝐞𝐥𝐞𝐜𝐭𝐫𝐢𝐜𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐚𝐥 𝐝𝐨𝐛𝐥𝐞 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐭𝐚𝐬𝐚 𝐝𝐞 𝐢𝐧𝐟𝐥𝐚𝐜𝐢ó𝐧 𝐝𝐮𝐫𝐚𝐧𝐭𝐞 𝐞𝐥 ú𝐥𝐭𝐢𝐦𝐨 𝐚ñ𝐨. Esto se debe, en parte, a la nueva infraestructura que requieren los centros de datos, como nuevas centrales eléctricas, líneas de transmisión y otras inversiones. 𝐄𝐬𝐭𝐨𝐬 𝐜𝐨𝐬𝐭𝐨𝐬, 𝐚𝐬í 𝐜𝐨𝐦𝐨 𝐞𝐥 𝐦𝐚𝐧𝐭𝐞𝐧𝐢𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨 𝐲 𝐥𝐚𝐬 𝐦𝐞𝐣𝐨𝐫𝐚𝐬 𝐜𝐨𝐧𝐭𝐢𝐧𝐮𝐚𝐬 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐫𝐞𝐝 𝐞𝐥é𝐜𝐭𝐫𝐢𝐜𝐚, 𝐬𝐮𝐞𝐥𝐞𝐧 𝐬𝐞𝐫 𝐜𝐨𝐦𝐩𝐚𝐫𝐭𝐢𝐝𝐨𝐬 𝐩𝐨𝐫 𝐭𝐨𝐝𝐨𝐬 𝐥𝐨𝐬 𝐜𝐥𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐞𝐥𝐞𝐜𝐭𝐫𝐢𝐜𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐞𝐧 𝐮𝐧 á𝐫𝐞𝐚 𝐝𝐞 𝐬𝐞𝐫𝐯𝐢𝐜𝐢𝐨, 𝐦𝐞𝐝𝐢𝐚𝐧𝐭𝐞 𝐜𝐚𝐫𝐠𝐨𝐬 𝐚𝐝𝐢𝐜𝐢𝐨𝐧𝐚𝐥𝐞𝐬 𝐞𝐧 𝐥𝐚𝐬 𝐟𝐚𝐜𝐭𝐮𝐫𝐚𝐬.
Esto genera al menos dos problemas: si bien los ingresos fiscales de un nuevo centro de datos solo benefician a la comunidad local, toda el área de servicio eléctrico debe pagar por la infraestructura asociada. En segundo lugar, si una compañía eléctrica realiza esa enorme inversión, 𝐩𝐞𝐫𝐨 𝐞𝐥 𝐜𝐞𝐧𝐭𝐫𝐨 𝐝𝐞 𝐝𝐚𝐭𝐨𝐬 𝐟𝐢𝐧𝐚𝐥𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐜𝐢𝐞𝐫𝐫𝐚 𝐨 𝐧𝐞𝐜𝐞𝐬𝐢𝐭𝐚 𝐦𝐮𝐜𝐡𝐚 𝐦𝐞𝐧𝐨𝐬 𝐞𝐥𝐞𝐜𝐭𝐫𝐢𝐜𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐩𝐫𝐞𝐯𝐢𝐬𝐭𝐚, 𝐬𝐞𝐫á𝐧 𝐥𝐨𝐬 𝐮𝐬𝐮𝐚𝐫𝐢𝐨𝐬 𝐪𝐮𝐢𝐞𝐧𝐞𝐬 𝐩𝐚𝐠𝐚𝐫á𝐧 𝐥𝐚 𝐟𝐚𝐜𝐭𝐮𝐫𝐚, 𝐧𝐨 𝐞𝐥 𝐜𝐞𝐧𝐭𝐫𝐨 𝐝𝐞 𝐝𝐚𝐭𝐨𝐬.
𝐏𝐮𝐞𝐬𝐭𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐓𝐫𝐚𝐛𝐚𝐣𝐨
Si bien muchas comunidades ven los centros de datos como un beneficio económico debido a los ingresos fiscales que generan, 𝐞𝐬𝐭𝐚𝐬 𝐢𝐧𝐬𝐭𝐚𝐥𝐚𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐧𝐨 𝐜𝐨𝐧𝐬𝐭𝐢𝐭𝐮𝐲𝐞𝐧 𝐮𝐧𝐚 𝐟𝐮𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐢𝐦𝐩𝐨𝐫𝐭𝐚𝐧𝐭𝐞 𝐝𝐞 𝐞𝐦𝐩𝐥𝐞𝐨 𝐚 𝐥𝐚𝐫𝐠𝐨 𝐩𝐥𝐚𝐳𝐨. 𝐋𝐚 𝐦𝐚𝐲𝐨𝐫í𝐚 𝐝𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝐩𝐮𝐞𝐬𝐭𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐭𝐫𝐚𝐛𝐚𝐣𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐜𝐫𝐞𝐚𝐧 𝐞𝐬𝐭á𝐧 𝐫𝐞𝐥𝐚𝐜𝐢𝐨𝐧𝐚𝐝𝐨𝐬 𝐜𝐨𝐧 𝐬𝐮 𝐜𝐨𝐧𝐬𝐭𝐫𝐮𝐜𝐜𝐢ó𝐧, 𝐧𝐨 𝐜𝐨𝐧 𝐬𝐮 𝐟𝐮𝐧𝐜𝐢𝐨𝐧𝐚𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨 𝐜𝐨𝐧𝐭𝐢𝐧𝐮𝐨 , 𝐩𝐨𝐫 𝐥𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐬𝐨𝐧 𝐞𝐧 𝐠𝐫𝐚𝐧 𝐦𝐞𝐝𝐢𝐝𝐚 𝐭𝐞𝐦𝐩𝐨𝐫𝐚𝐥𝐞𝐬.
Julie Bolthouse, directora de política de terrenos de PEC: “La industria ha cambiado drásticamente desde cuando AOL tenía su sede en lo que se conoce como Data Center Alley , por ejemplo. El centro de datos de la compañía era una pequeña parte de un campus más grande que en su apogeo, llegó a tener 5300 empleados en ese sitio”, dice Bolthouse.
𝐇𝐨𝐲 “𝐇𝐚𝐲 𝐮𝐧𝐚 𝐠𝐫𝐚𝐧 𝐯𝐚𝐥𝐥𝐚 𝐚𝐥𝐫𝐞𝐝𝐞𝐝𝐨𝐫 𝐩𝐨𝐫 𝐦𝐨𝐭𝐢𝐯𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐬𝐞𝐠𝐮𝐫𝐢𝐝𝐚𝐝, 𝐚𝐬í 𝐪𝐮𝐞 𝐚𝐡𝐨𝐫𝐚 𝐞𝐬𝐭á 𝐭𝐨𝐭𝐚𝐥𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐚𝐢𝐬𝐥𝐚𝐝𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐜𝐨𝐦𝐮𝐧𝐢𝐝𝐚𝐝, 𝐲 𝐬𝐨𝐥𝐨 𝐞𝐦𝐩𝐥𝐞𝐚𝐫á 𝐞𝐧𝐭𝐫𝐞 𝟏𝟎𝟎 𝐲 𝟏𝟓𝟎 𝐩𝐞𝐫𝐬𝐨𝐧𝐚𝐬 𝐞𝐧 𝐞𝐥 𝐦𝐢𝐬𝐦𝐨 𝐭𝐞𝐫𝐫𝐞𝐧𝐨. 𝐄𝐬𝐚 𝐞𝐬 𝐥𝐚 𝐝𝐢𝐟𝐞𝐫𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚” (𝐍.𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐑.: Y esa es la dura pura realidad que se le tergiversa a la opinión pública.
𝗙𝗮𝗹𝘁𝗮 𝗱𝗲 𝘁𝗿𝗮𝗻𝘀𝗽𝗮𝗿𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗲𝗻 𝗹𝗼𝘀 𝗰𝗼𝗻𝘃𝗲𝗻𝗶𝗼𝘀 𝗾𝘂𝗲 𝘀𝗲 𝗳𝗶𝗿𝗺𝗮𝗻.
Mientras las ciudades o los condados compiten entre sí para atraer centros de datos, mientras que los costes son enormes (la intensa demanda de agua, las facturas de electricidad más elevadas); la contaminación atmosférica provocada por los generadores de respaldo, por ejemplo, se distribuirán de forma más regional, incluso en zonas que no recibirán nuevos ingresos fiscales.
Esa es una de las razones por las que 𝐥𝐚 𝐜𝐨𝐧𝐜𝐞𝐬𝐢ó𝐧 𝐝𝐞 𝐩𝐞𝐫𝐦𝐢𝐬𝐨𝐬 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐜𝐞𝐧𝐭𝐫𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐝𝐚𝐭𝐨𝐬 𝐫𝐞𝐪𝐮𝐢𝐞𝐫𝐞 𝐦𝐚𝐲𝐨𝐫 𝐬𝐮𝐩𝐞𝐫𝐯𝐢𝐬𝐢ó𝐧 𝐞𝐬𝐭𝐚𝐭𝐚𝐥,, afirma Bolthouse. «La única aprobación que realmente necesitan es la del municipio, y este no tiene en cuenta el impacto regional», explica. PEC también aboga por la protección de los usuarios y los compromisos de sostenibilidad.
PEC y otras organizaciones también están presionando para que haya mayor transparencia en la industria. "Con frecuencia, los centros de datos firman acuerdos de confidencialidad", afirma Bolthouse. "𝐎𝐜𝐮𝐥𝐭𝐚𝐧 𝐦𝐮𝐜𝐡𝐚 𝐢𝐧𝐟𝐨𝐫𝐦𝐚𝐜𝐢ó𝐧 𝐬𝐨𝐛𝐫𝐞 𝐞𝐥 𝐜𝐨𝐧𝐬𝐮𝐦𝐨 𝐝𝐞 𝐚𝐠𝐮𝐚 𝐲 𝐞𝐧𝐞𝐫𝐠í𝐚, 𝐞𝐥 𝐢𝐦𝐩𝐚𝐜𝐭𝐨 𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐜𝐚𝐥𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐝𝐞𝐥 𝐚𝐢𝐫𝐞 𝐲 𝐥𝐚𝐬 𝐞𝐦𝐢𝐬𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬; 𝐧𝐚𝐝𝐚 𝐝𝐞 𝐞𝐬𝐨 𝐬𝐞 𝐝𝐢𝐯𝐮𝐥𝐠𝐚, 𝐩𝐨𝐫 𝐥𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐥𝐚𝐬 𝐜𝐨𝐦𝐮𝐧𝐢𝐝𝐚𝐝𝐞𝐬 𝐧𝐨 𝐬𝐚𝐛𝐞𝐧 𝐫𝐞𝐚𝐥𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐚 𝐪𝐮é 𝐬𝐞 𝐞𝐧𝐟𝐫𝐞𝐧𝐭𝐚𝐧".
“Necesitamos que las comunidades estén informadas sobre los desafíos que enfrentan y las ventajas y desventajas de permitir la instalación de un centro de datos”, afirma Colohan. “¿𝐂𝐮á𝐥 𝐞𝐬 𝐞𝐥 𝐜𝐨𝐬𝐭𝐨 𝐫𝐞𝐚𝐥 𝐝𝐞 𝐮𝐧 𝐜𝐞𝐧𝐭𝐫𝐨 𝐝𝐞 𝐝𝐚𝐭𝐨𝐬? ¿𝐘 𝐜ó𝐦𝐨 𝐬𝐞 𝐭𝐫𝐚𝐧𝐬𝐟𝐨𝐫𝐦𝐚 𝐞𝐬𝐞 𝐜𝐨𝐬𝐭𝐨 𝐫𝐞𝐚𝐥 𝐞𝐧 𝐮𝐧 𝐛𝐞𝐧𝐞𝐟𝐢𝐜𝐢𝐨 𝐦𝐞𝐝𝐢𝐚𝐧𝐭𝐞 𝐮𝐧𝐚 𝐩𝐨𝐥í𝐭𝐢𝐜𝐚 𝐭𝐞𝐫𝐫𝐢𝐭𝐨𝐫𝐢𝐚𝐥 𝐢𝐧𝐭𝐞𝐠𝐫𝐚𝐥?”
En lugar de competir entre sí para atraer centros de datos, sugiere que 𝐥𝐚𝐬 𝐜𝐨𝐦𝐮𝐧𝐢𝐝𝐚𝐝𝐞𝐬 𝐝𝐞𝐛𝐞𝐫í𝐚𝐧 𝐞𝐧𝐭𝐚𝐛𝐥𝐚𝐫 𝐜𝐨𝐧𝐯𝐞𝐫𝐬𝐚𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐦á𝐬 𝐚𝐦𝐩𝐥𝐢𝐚𝐬 𝐬𝐨𝐛𝐫𝐞 𝐥𝐚 𝐜𝐫𝐞𝐚𝐜𝐢ó𝐧 𝐝𝐞 𝐞𝐦𝐩𝐥𝐞𝐨 𝐲 𝐥𝐚𝐬 𝐞𝐬𝐭𝐫𝐚𝐭𝐞𝐠𝐢𝐚𝐬 𝐝𝐞 𝐝𝐞𝐬𝐚𝐫𝐫𝐨𝐥𝐥𝐨 𝐞𝐜𝐨𝐧ó𝐦𝐢𝐜𝐨, 𝐭𝐞𝐧𝐢𝐞𝐧𝐝𝐨 𝐞𝐧 𝐜𝐮𝐞𝐧𝐭𝐚 𝐥𝐨𝐬 𝐜𝐨𝐬𝐭𝐞𝐬 𝐫𝐞𝐚𝐥𝐞𝐬 𝐲 𝐥𝐚𝐬 𝐯𝐞𝐧𝐭𝐚𝐣𝐚𝐬 𝐞 𝐢𝐧𝐜𝐨𝐧𝐯𝐞𝐧𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐩𝐫𝐞𝐬𝐞𝐧𝐭𝐚𝐧 𝐞𝐬𝐭𝐚𝐬 𝐢𝐧𝐬𝐭𝐚𝐥𝐚𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬, 𝐲 𝐞𝐱𝐢𝐠𝐢𝐞𝐧𝐝𝐨 𝐚 𝐥𝐚𝐬 𝐞𝐦𝐩𝐫𝐞𝐬𝐚𝐬 𝐦𝐚𝐲𝐨𝐫𝐞𝐬 𝐠𝐚𝐫𝐚𝐧𝐭í𝐚𝐬 𝐲 𝐩𝐥𝐚𝐧𝐞𝐬 𝐦á𝐬 𝐝𝐞𝐭𝐚𝐥𝐥𝐚𝐝𝐨𝐬.
“𝐎𝐛𝐥𝐢𝐠𝐚𝐫 𝐚 𝐥𝐨𝐬 𝐨𝐩𝐞𝐫𝐚𝐝𝐨𝐫𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐜𝐞𝐧𝐭𝐫𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐝𝐚𝐭𝐨𝐬 𝐚 𝐞𝐱𝐩𝐥𝐢𝐜𝐚𝐫 𝐜ó𝐦𝐨 𝐯𝐚𝐧 𝐚 𝐠𝐞𝐬𝐭𝐢𝐨𝐧𝐚𝐫 𝐥𝐚𝐬 𝐢𝐧𝐬𝐭𝐚𝐥𝐚𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐟𝐨𝐫𝐦𝐚 𝐦á𝐬 𝐞𝐟𝐢𝐜𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐲 𝐝𝐞 𝐝ó𝐧𝐝𝐞 𝐯𝐚𝐧 𝐚 𝐨𝐛𝐭𝐞𝐧𝐞𝐫 𝐞𝐥 𝐚𝐠𝐮𝐚, 𝐞𝐧 𝐥𝐮𝐠𝐚𝐫 𝐝𝐞 𝐝𝐚𝐫 𝐩𝐨𝐫 𝐬𝐞𝐧𝐭𝐚𝐝𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐭𝐢𝐞𝐧𝐞𝐧 𝐚𝐜𝐜𝐞𝐬𝐨 𝐩𝐫𝐢𝐨𝐫𝐢𝐭𝐚𝐫𝐢𝐨 𝐚 𝐥𝐨𝐬 𝐬𝐢𝐬𝐭𝐞𝐦𝐚𝐬 𝐝𝐞 𝐚𝐠𝐮𝐚 𝐲 𝐞𝐧𝐞𝐫𝐠í𝐚”, 𝐚𝐟𝐢𝐫𝐦𝐚, “𝐞𝐬 𝐮𝐧 𝐜𝐚𝐦𝐛𝐢𝐨 𝐝𝐞 𝐩𝐞𝐫𝐬𝐩𝐞𝐜𝐭𝐢𝐯𝐚 𝐪𝐮𝐞 𝐧𝐞𝐜𝐞𝐬𝐢𝐭𝐚𝐦𝐨𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐚𝐝𝐨𝐩𝐭𝐞𝐧 𝐥𝐨𝐬 𝐟𝐮𝐧𝐜𝐢𝐨𝐧𝐚𝐫𝐢𝐨𝐬 𝐠𝐮𝐛𝐞𝐫𝐧𝐚𝐦𝐞𝐧𝐭𝐚𝐥𝐞𝐬”.
Hasta acá, el excelente informe de John Gorey, redactor del Lincoln Institute.
Creo que deja mucha “tela para cortar”, y que deberíamos desde ahora interpelar a los funcionarios responsables de cada sector involucrado en el proyecto en cuestión; sobre los tópicos que propone el informe, antes de que el mega data center se trate de un hecho consumado…
Este tema debe estar en la agenda de todos los espacios políticos con pretensión de gobernar la pvcia. en el 2027. Se debe analizar las ventajas para las comunidades en dónde se pretendan instalar estos data centers (si es que las tienen); los daños colaterales, consecuencias y pasivos ambientales; cómo puede afectar a la economía cotidiana de las familias (aumentos en las facturas de servicios)?; cómo puede afectar a la disponibilidad y salubridad de los recursos, teniendo en cuenta la factibilidad de prorrogar por repetidos períodos, la emergencia hídrica recientemente declarada, y la consecuente posibilidad de utilizar aguas de acuíferos?.
Cuando no hay transparencia en los convenios firmados debido a las cláusulas de confidencialidad que suelen incluir las corporaciones, y que bien menciona John Gorey en su informe (y que es un modus operandi similar al que utilizan las mineras); tenemos todo el derecho al menos, de cuestionar sus alcances y consecuencias.
Trelew (Chbt.)
13/08/26