Somos un grupo de estudiantes de Comunicación Social (UNR) Que decidimos exportar diversos recursos que el espacio virtual nos ofrece, al espacio urbano. Nuestra propuesta gira en torno a entender al ciudadano como un consumidor simbólico, que se apropia de distintos espacios, interacciones y producciones que funcionan como links. Tal como lo describe Michel De Certeau, los ciudadanos construyen figuras para habitar, espacializar la ciudad. La forma de surfear en la web puede servir como metáfora de los recorridos del ciudadano en la ciudad. Queremos que estos significantes virtuales que sacaremos de las pantallas, contribuyan a mejorar los espacios y las interacciones urbanas. El espacio urbano a intervenir funcionará como un lugar de mestizaje, donde los distintos usuarios confluyen para compartir sus experiencias y sentidos. Estas diferencias generan construcciones de identidades urbanas a partir del espacio a intervenir. Dicho espacio es un lugar de juego donde cada uno participa de manera libre. Este entramado social es un espacio híbrido donde cada uno se inscribe saqueando y profanando. A partir de estas profanaciones y usos libres, que se forman en el juego, el usuario reterritorializará la vida cotidiana desde un consumo diferente.