31/07/2014
INSTALACIONES ANTIGUAS = PELIGRO INMINENTE:
Las instalaciones eléctricas antiguas deben ser el principal foco de atención a estos problemas, dado que no están preparadas para resistir la creciente demanda eléctrica.
Los conductores eléctricos que han cumplido su vida útil, son una de las principales causas de los accidentes eléctricos, si:
- La sección de los conductores no está de acuerdo con la potencia actual que consume la instalación.
- El sobrecalentamiento de los conductores, producido por el exceso de consumo eléctrico (sumado a una protección inadecuada), se traduce en envejecimiento acelerado de la aislación.
- El conductor utilizado es de “mala calidad”(no cuenta con la certificación de acuerdo a normas), existiendo diferencias en la sección real del cobre, a pesar de ser conductores del mismo calibre o sección nominal.
- Se producen daños mecánicos sobre los cables durante su instalación o a posteriori, cuando los cables no están canalizados adecuadamente.
Además, debemos tener en cuenta que:
- EL MAL ESTADO DE MATERIAL AISLANTE, debido a la antigüedad del conductor, puede originar corrientes de fuga y hasta cortocircuitos, incrementando este peligro la presencia de humedad en el lugar de instalación.
- El crecimiento desmedido de las instalaciones mediante el uso de extensiones y sin la asesoría de electricistas calificados, puede ocasionar sobrecargas en la instalación.
- La compra de materiales inadecuados, sean de ocasión, a reducidos, sin certificación, los que, generalmente, incumplen las normas de calidad y seguridad del producto, pueden poner en riesgo la instalación y a sus usuarios.
- La ausencia de mantenimiento preventivo de la instalación incrementa el riesgo por el simple paso de los años.
Renovación de la Instalación Eléctrica
La vida útil de los conductores de una instalación eléctrica se da cuando llega a los 20 años. Por lo que deberá plantearse el reemplazo de dichos conductores y sus correspondientes protecciones, conjuntamente con el redimensionamiento integral de la instalación.
De la misma manera, es importante aprovechar el momento de las remodelaciones en la instalación, para inspeccionarla y determinar si su estado es el correcto para los artefactos eléctricos que se están usando y los que se proyecte utilizar en el futuro cercano.
Se debe considerar, además que el uso de conductores eléctricos antiguos puede ocasionar un mayor consumo de energía eléctrica de la instalación (pérdida de energía en forma de calor) de manera que, su renovación, permitirá ahorrar dinero y disponer de una instalación segura y confiable.
En este aspecto juegan un papel importante los usuarios, cuya toma de conciencia debe ser elevada dado el riesgo que conlleva tener una instalación en mal estado.
Es mayor aún la responsabilidad de los profesionales calificados para estas labores, cuyas recomendaciones a los usuarios servirán para tomar mejores decisiones de seguridad eléctrica.