10/12/2025
Al cumplirse un mes de tu partida, el dolor sigue presente, pero también aparece la necesidad de recordarte con amor y de enviarte estas palabras al cielo. Mi corazón está de luto porque mi amigo, socio y compañero ha partido al descanso eterno. Perder a un amigo es como perder una parte de ti mismo, una parte de tu vida, de tu historia, de tus recuerdos. Es un capítulo importante de tu vida que llega a su fin sin que tú lo quisieras o estuvieras preparado para ello.
Raúl, amigo mío, aquí te vamos a extrañar mucho. Va a ser difícil imaginar las próximas etapas de mi vida sin ti. Estoy tratando de honrar tu memoria siendo fuerte, porque sé que así querrías verme, cuidando todo lo que construimos juntos y que tú amabas. Hablaré de ti con alegría, aunque por dentro me tiemble el alma, recordando los momentos de alegría, risas y complicidad que compartimos.