31/05/2026
Imagínate ser BANORTE y ver que la horrible remodelación que le hiciste al Estadio Azteca no llevará tu nombre porque la FIFA llegó a imponer sus propias reglas y por un mes se llamará "Estadio Ciudad de México".
Resulta que el organismo internacional se convierte en la máxima autoridad de las sedes mundialistas y hay que obedecerle en absolutamente todo, permitiendo que se lleven todas las ganancias sin dejarle nada a cambio a los locales. Por esta razón, la FIFA ya ordenó que se tapen las gigantescas letras de la fachada, ya que la única publicidad permitida durante el torneo es la de sus patrocinadores oficiales.
Es una tremenda ironía, considerando que la empresa desembolsó una cantidad estratosférica de millones de pesos precisamente para financiar la remodelación de un estadio caduco, adaptarlo a las altas exigencias del torneo y asegurar que todo el planeta se enterara de su existencia al ver los 5 partidos que se jugarán ahí.
Ahora, el banco debe estar sumamente arrepentido de no haber investigado estas políticas antes de tirar tanto dinero a la basura. Ni modo. Su único consuelo será que, una vez que termine el mundial, el enorme letrero quedará expuesto para los aficionados que asistan a los partidos del América, manteniendo la ligera esperanza de que la gente se acostumbre a llamarlo "Estadio Banorte".