10/06/2026
No elegimos plantas solo por cómo se ven.
Cuando incorporamos una especie a un jardín también pensamos en cómo crecerá, qué condiciones necesita y qué función cumplirá dentro de la composición.
La hibiscus amarilla aporta color, atrae polinizadores y ofrece una floración constante durante gran parte del año.
Un dato interesante: cada flor vive apenas uno o dos días, pero la planta continúa produciendo nuevos botones de manera continua, creando una presencia cambiante a lo largo de las estaciones.
Una planta no se elige únicamente por su belleza, sino por la experiencia que ayuda a construir con el tiempo.