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28/09/2026

LÍNEA PRIVADA II ☎
EN TIEMPOS DE TITULARES RÁPIDOS

Laura Fabiola Bringas Sánchez concluye hoy su encargo como titular de la Vocalía Ejecutiva del Distrital del INE en Durango. Y quizá convenga dejar algunas cosas claras antes de que, eventualmente, alguien encuentre en este relevo una oportunidad para construir una lectura política a la medida.

Laura no se va por presión. Termina un encargo temporal, cuyo procedimiento para ocupar definitivamente la vacante comenzó desde marzo.

Quienes cuestionaron su permanencia, los partidos políticos o sus militantes o simpatizantes, sabían que el encargo tenía una temporalidad. También sabían que Laura podía competir en el concurso y, si obtenía una calificación suficientemente alta, incluso tener la posibilidad de elegir Durango para la delegación del INE en el estado.

Es decir, la salida o permanencia no estaba en manos de los partidos. Estaba en manos del procedimiento del INE.

Porque llegar a una responsabilidad de esta magnitud dentro del INE no es cuestión de amistades, recomendaciones políticas ni relaciones personales. Hay que estudiar, competir, acreditar conocimientos, pasar examen, evaluación psicométrica y entrevista, y demostrar una trayectoria profesional. Las plazas se asignan conforme al orden de las calificaciones.

Detrás de un cargo así hay años de preparación que desde afuera resulta muy fácil ignorar. Incluso hay quienes opinan con enorme seguridad sobre una funcionaria electoral sin tener, ni remotamente, su formación y experiencia en legislación electoral.

Laura tiene estudios especializados en Derecho, Derechos Humanos y Justicia Electoral, además de años de experiencia electoral. Este mismo año llegó hasta la etapa de las 50 finalistas en el proceso nacional para integrar el Consejo General del INE.

Por eso resulta demasiado fácil intentar reducir una carrera profesional a una relación personal o a una insinuación política.

Y conviene recordar algo más: una acusación no equivale a una resolución.

Mañana llegará Jorge Macías, quien resultó ganador del concurso para ocupar la Vocalía Ejecutiva Local en Durango.

Laura, mientras tanto, llegó por la puerta grande y se va por la puerta grande: cumpliendo el encargo para el que fue designada y conforme al procedimiento institucional que establecía su temporalidad. No por presión política.

De modo que, si en los próximos días alguien pretende presentar este relevo como la consecuencia de una presión política, convendría recordar que no hay triunfo alguno que atribuirse cuando el desenlace estaba previsto por el propio procedimiento institucional.

Se puede hacer política con casi cualquier hecho. Lo que no debería hacerse es reescribir los hechos para fabricar una victoria que el procedimiento del INE nunca puso en manos de ningún partido.

Y por si alguien estaba con el pendiente: Laura termina su encargo. No su trayectoria porque regresa al INE Nacional, a cumplir con su encargo en niveles, que dificilmente se pueden alcanzar sin preparación y dedicación.

Porque, en tiempos de titulares rápidos, conviene esperar a que los hechos alcancen a las declaraciones. ☎

28/09/2026

LÍNEA PRIVADA II ☎
POR SI ALGUIEN ESTABA CON EL PENDIENTE…

En tiempos de titulares rápidos
Laura Fabiola Bringas Sánchez concluye hoy su encargo como titular de la Vocalía Ejecutiva del INE en Durango. Y quizá convenga dejar algunas cosas claras antes de que, eventualmente, alguien encuentre en este relevo una oportunidad para construir una lectura política a la medida.

Laura no se va por presión. Termina un encargo temporal, cuyo procedimiento para ocupar definitivamente la vacante comenzó desde marzo.

Quienes cuestionaron su permanencia, los partidos políticos o sus militantes o simpatizantes, sabían que el encargo tenía una temporalidad. También sabían que Laura podía competir en el concurso y, si obtenía una calificación suficientemente alta, incluso tener la posibilidad de elegir Durango para la delegación del INE en el estado.

Es decir, la salida o permanencia no estaba en manos de los partidos. Estaba en manos del procedimiento del INE.

Porque llegar a una responsabilidad de esta magnitud dentro del INE no es cuestión de amistades, recomendaciones políticas ni relaciones personales. Hay que estudiar, competir, acreditar conocimientos, pasar examen, evaluación psicométrica y entrevista, y demostrar una trayectoria profesional. Las plazas se asignan conforme al orden de las calificaciones.

Detrás de un cargo así hay años de preparación que desde afuera resulta muy fácil ignorar. Incluso hay quienes opinan con enorme seguridad sobre una funcionaria electoral sin tener, ni remotamente, su formación y experiencia en legislación electoral.

Laura tiene estudios especializados en Derecho, Derechos Humanos y Justicia Electoral, además de años de experiencia electoral. Este mismo año llegó hasta la etapa de las 50 finalistas en el proceso nacional para integrar el Consejo General del INE.

Por eso resulta demasiado fácil intentar reducir una carrera profesional a una relación personal o a una insinuación política.

Y conviene recordar algo más: una acusación no equivale a una resolución.

Mañana llegará Jorge Macías, quien resultó ganador del concurso para ocupar la Vocalía Ejecutiva Local en Durango.

Laura, mientras tanto, llegó por la puerta grande y se va por la puerta grande: cumpliendo el encargo para el que fue designada y conforme al procedimiento institucional que establecía su temporalidad. No por presión política.

De modo que, si en los próximos días alguien pretende presentar este relevo como la consecuencia de una presión política, convendría recordar que no hay triunfo alguno que atribuirse cuando el desenlace estaba previsto por el propio procedimiento institucional.

Se puede hacer política con casi cualquier hecho. Lo que no debería hacerse es reescribir los hechos para fabricar una victoria que el procedimiento del INE nunca puso en manos de ningún partido.

Y por si alguien estaba con el pendiente: Laura termina su encargo. No su trayectoria porque regresa al INE Nacional, a cumplir con su encargo en niveles, que dificilmente se pueden alcanzar sin preparación y dedicación.

Porque, en tiempos de titulares rápidos, conviene esperar a que los hechos alcancen a las declaraciones.

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LINEA PRIVADA II ☎SIGAN LA RUTA DEL DINEROEl tema del movimiento en el  Durango, que formaría parte de una operación pol...
28/09/2026

LINEA PRIVADA II ☎
SIGAN LA RUTA DEL DINERO

El tema del movimiento en el Durango, que formaría parte de una operación política para iniciar el golpeteo al Gobierno del Estado, vuelve a cobrar fuerza porque la movilización que se ha venido impulsando desde hace meses llegó la semana pasada a la toma de las oficinas del subsistema educativo. El plantón ya fue levantado, pero el tema político permanece.

Entre quienes han participado en el movimiento está Lourdes Mendoza, quien sería suplente del síndico municipal de Pueblo Nuevo y quien, de acuerdo con información que circula en el ámbito político, buscaría la candidatura de Morena por el Distrito 15.

El propio director del Durango, Cuauhtémoc Armas Enríquez, ha señalado públicamente a la alcaldesa de Pueblo Nuevo, Nancy Flores, como presunta responsable de financiar y respaldar la movilización. Esa es una acusación política hecha por el director y, hasta ahora, esta afirmación no ha sido desmentida.

Pero el señalamiento abre una lectura política que difícilmente puede ignorarse.

Si la intención es golpear a Cuauhtémoc Armas o utilizar el conflicto del Durango para afectar al Gobierno del Estado, el blanco elegido resulta cuando menos particular.

Cuauhtémoc Armas no llegó ayer. Es un funcionario con oficio político y capacidad para resolver conflictos. Las mismas peticiones que hoy vuelven a ponerse sobre la mesa ya han sido planteadas anteriormente por estos grupos y, de acuerdo con la dirección del sistema, han recibido respuesta y solución.

Mientras las grillas políticas se desarrollan, el sistema educativo sigue trabajando. Más de 13 mil alumnos continúan recibiendo educación, los maestros siguen frente a grupo y este fin de semana se reconoció la trayectoria de docentes por sus años de servicio.

También están los resultados. Estudiantes del Durango han destacado a nivel nacional en competencias académicas, deportivas y culturales. El sistema ha acumulado reconocimientos que hablan de un trabajo sostenido y de una institución que se ha fortalecido. Este mes de octubre se celebrará además el Festival Nacional de Arte y Cultura 2026, que tendrá sede en Durango.

Por eso resulta muy fácil colocar en el centro del discurso la bandera de la discriminación a los pueblos indígenas y hacer acusaciones que terminan manchando trayectorias. Lo difícil es sostenerlas con pruebas y separar las legítimas demandas de las comunidades de los intereses políticos que puedan estar aprovechándolas.

Si detrás de este movimiento existe un interés por golpear a Cuauhtémoc Armas o utilizar al Durango para afectar al Gobierno del Estado, se equivocaron de hilo.

Este es un hilo que se ha tejido con trabajo, resultados y reconocimientos nacionales. Mientras algunos hacen grilla, más de 13 mil estudiantes siguen preparándose, sus maestros siguen trabajando y el sistema sigue dando resultados.

El plantón terminó.

El trabajo continúa.

Y la ruta del dinero sigue pendiente.

El que pone, también mueve. ☎

17/09/2026

Línea Privada II ☎
Dichosos los invitados a la mesa del Señor… Gobernador.

Apenas el fin de semana pasado llamó la atención que el gobernador Esteban Villegas hablara de una posible traición al final de una entrevista con Heber García Cuéllar, en Canal 12, al punto de que el experimentado periodista se mostró sorprendido por las palabras de su entrevistado.

Lo extraño no fue que Esteban Villegas hablara de una posible traición. Lo que brincó fue que él mismo introdujera el tema y lo llevara hasta sus últimas consecuencias. Nadie le estaba preguntando por una traición, conspiraciones o una eventual ruptura con sus colaboradores. Él decidió hablar de ello y no habló de una traición hipotética de sus adversarios, de la oposición o de quienes quieren quitarle el gobierno. Habló de quienes están sentados con él, en su propia mesa.

Dijo que está preparado para que todos ellos lo traicionen, habló de una puñalada y advirtió que no sabe si estarían preparados para el “revire” que él pudiera hacer. Cerró con un “sobre aviso no hay engaño”, convirtiendo una confidencia inesperada en una advertencia pública.

¿Qué clase de estado de ánimo político lleva a un gobernador a hablar de esa manera de las personas que forman parte de su propio círculo?, pues una cosa es saber que la política está hecha de lealtades cambiantes y otra muy distinta es sentarse frente a quienes trabajan contigo y decirles públicamente que estás preparado para que te traicionen y que también te estás preparando para responder.

Luego apareció algo todavía más importante en sus palabras. Esteban no estaba hablando solamente de lo que ocurre ahora, sino de cuando deje de ser gobernador. Recordó que desde el primer día sabía que algún día aquello iba a terminar y habló de sus propias derrotas, de aquella experiencia en la que se quedó sin nada más que deudas. Habló de la soledad de las derrotas y de cómo las victorias suelen tener compañía, mientras las derrotas son de uno, y explicó que está preparado mentalmente para cuando llegue el momento de entregar el gobierno.

La mesa no fue una metáfora. La mesa la puso él. Dijo que todos los que están sentados “en esta mesa”. Y por eso la mesa representa algo mucho más preciso que un grupo de funcionarios: representa ese pequeño círculo que tiene acceso al gobernador, que participa de conversaciones y decisiones que no necesariamente pasan por el resto de la estructura gubernamental y que, en distintos momentos, aparece físicamente alrededor de él.

El propio gobernador nos regaló el escenario de la Última Cena, y no porque se quiera convertir a Esteban en Jesucristo de manera literal, sino porque hay una mesa de invitados y, si hay invitados, hay confianza y lealtad. Y si el anfitrión habla de quienes están sentados ahí y de la posibilidad de que lo traicionen, inevitablemente aparece la figura de Judas.

Dichosos los invitados a la mesa del Señor... gobernador.
La frase da profundidad al tema porque juega con un lenguaje reverencial del poder. “Señor gobernador” es el tratamiento ceremonioso que todavía se utiliza, aunque resulte cada vez más anacrónico y cortesano. Basta observar el universo verbal que rodea al mandatario, esa insistencia en “el señor gobernador”, la liturgia cotidiana alrededor del cargo y la manera en que el propio gobernador se coloca en el centro de la escena.

La mesa se convierte entonces en un mapa del poder de Esteban Villegas. Y mientras el gobernador habla de las posibles traiciones de los hombres sentados con él, afuera de esa mesa hay un estado entero que no participa de esas conversaciones: empresarios, trabajadores, proveedores, municipios, ciudadanos, sectores productivos y todos aquellos que viven las consecuencias de las decisiones tomadas desde la dichosa mesa.

La gran ironía política está precisamente ahí: una mesa de poder no se mide solamente por quién tiene una silla, sino por lo que se decide alrededor de ella. Y si el propio gobernador ha puesto esa mesa en el centro de la conversación pública, también ha puesto bajo la mirada pública a quienes la ocupan: sus lealtades, sus decisiones y, sobre todo, la responsabilidad que cada uno asume por lo que ocurre fuera de ella.

Ahí está, quizá, la verdadera dimensión política de aquella frase pronunciada casi al final de una entrevista: no solo habló de quién podría traicionarlo. Habló de quiénes están cerca del poder cuando el poder comienza a pensar también en el día en que habrá que dejarlo.

09/07/2026

EL BLINDAJE DE TORREÓN TAMBIÉN ES POLÍTICO.
Cuando Miguel Ángel Riquelme Solís afirmó que "Torreón no será la puerta de entrada de grupos criminales ni menos aval de extorsionadores que fingen ser organizaciones gremiales", no estaba improvisando un discurso de toma de protesta. Estaba fijando una línea política y de gobierno que, por el contexto regional, trasciende los límites del municipio.

No fue una ocurrencia. Tampoco una advertencia. Fue una sentencia.

☎️ Línea Privada II
✒️Claudia Rojas

Miguel Ángel Riquelme Solís no esperó semanas para demostrar que la seguridad sería el eje de su administración. Apenas asumida la alcaldía de Torreón, recorrió el Centro de Comando C2 y supervisó personalmente los límites con Durango, acompañado por mandos de Seguridad Pública y responsables del sistema de videovigilancia. Ahí revisó las acciones de combate a la delincuencia, anunció el fortalecimiento del blindaje en los accesos a la ciudad y la permanencia de los filtros de seguridad en la frontera con Durango, pero además, advirtió que serán revisados los protocolos de portación de armas para las escoltas que quieran ingresar a territorio coahuilense, procedentes del vecino estado.

Las palabras adquieren un peso distinto dependiendo de quién las pronuncia. La autoridad no siempre la otorga el cargo; muchas veces la concede la trayectoria. Y en el caso de Riquelme, esa autoridad proviene de una carrera que ha transitado por la diputación federal, la alcaldía, el Gobierno de Coahuila, el Senado de la República, y ahora, nuevamente como alcalde de Torreón, experiencia que inevitablemente imprime una visión mucho más amplia que la de un simple administrador municipal.
Por eso resulta imposible escuchar ese mensaje únicamente como la voz del nuevo alcalde de Torreón. En realidad, habla un hombre con la experiencia de quien ya gobernó un estado y conoce perfectamente las consecuencias de bajar la guardia en materia de seguridad.

Su prioridad quedó definida desde el primer día: antes que cualquier anuncio de obra pública, antes que cualquier programa administrativo o financiero, colocó la seguridad como la condición indispensable para todo lo demás. "No existe inversión sin seguridad", afirmó. Una frase sencilla, pero profundamente cierta. Ninguna empresa instala su capital donde reina la incertidumbre; ningún inversionista apuesta por una región donde el crimen organizado sustituye a las instituciones.

Pero hubo otra declaración que merece una lectura mucho más profunda.

Cuando aseguró que Torreón no será refugio de grupos criminales ni de quienes utilizan supuestas organizaciones gremiales para extorsionar a empresarios y productores, la alusión fue inevitable. Difícil no relacionarla con los hechos registrados recientemente en Durango, donde una estructura vinculada a la CATEM fue señalada por presuntos actos de extorsión, situación que terminó siendo desarticulada mediante la intervención del Gobierno Federal y el trabajo coordinado de las autoridades de procuración de justicia de Coahuila.

La referencia no fue casual.
Fue un mensaje político, institucional y territorial.
Un mensaje que, inevitablemente, cruza la frontera entre Coahuila y Durango para recordar que la seguridad no reconoce límites administrativos y que las decisiones tomadas en una entidad repercuten directamente en la otra.

Riquelme sabe perfectamente que Torreón comparte una frontera cotidiana con Gómez Palacio y Lerdo. Miles de personas cruzan diariamente de un estado a otro para trabajar, estudiar o hacer negocios. Precisamente por ello, cualquier intento de infiltración criminal en una de las entidades termina representando un riesgo para toda la región lagunera.
Su postura, entonces, no es una confrontación gratuita. Es una definición de Estado.

Hay otra característica que explica el impacto de sus palabras.
Riquelme nunca ha sido un político de estridencias. No necesita elevar la voz para transmitir firmeza. Su estilo siempre ha sido el de la prudencia, el análisis y la decisión serena. No construye liderazgo desde el espectáculo ni desde la ocurrencia cotidiana. Construye autoridad desde la consistencia.
Por eso, cuando habla de blindar Torreón, el mensaje adquiere credibilidad.

No recurre a frases diseñadas para viralizarse en redes sociales. No necesita aparentar dureza ni disfrazarse de hombre fuerte. Su presencia política, construida durante años de responsabilidades públicas, comunica mucho antes que cualquier discurso.
Ese estilo pertenece a una generación de políticos formados bajo una cultura donde la palabra empeñada constituye parte esencial del ejercicio del poder. Una escuela política que entiende que gobernar implica rumbo, disciplina institucional y responsabilidad frente a la ciudadanía.

Se podrá coincidir o discrepar con el origen partidista de esa formación, pero resulta difícil negar que Coahuila ha logrado consolidar una estructura institucional que ha privilegiado la estabilidad, la coordinación entre órdenes de gobierno y una política de seguridad sostenida durante varios sexenios. Los resultados, particularmente en comparación con otras entidades del norte del país, hablan por sí mismos.

Quizá por eso las palabras de Riquelme encuentran eco.
Porque detrás de ellas no solamente habla un alcalde que inicia funciones. Habla un político que conoce los costos de perder el control institucional y que entiende que la seguridad no admite improvisaciones.

La toma de protesta dejó claro que su administración buscará ordenar finanzas, fortalecer procesos y mantener el desarrollo económico. Sin embargo, el verdadero eje del mensaje fue otro: preservar la tranquilidad como condición para que todo lo demás pueda existir.

En tiempos donde el ejercicio del poder suele confundirse con el espectáculo, donde abundan los discursos estridentes, las ocurrencias improvisadas y las declaraciones que parecen más propias de una sobremesa o de una conversación de cantina que de la investidura de un gobernante, y escasean las definiciones firmes, la sentencia pronunciada desde Torreón no parece dirigida únicamente a los delincuentes.

También parece una advertencia para quienes, desde cualquier ámbito de poder, toleren, minimicen o permitan que estructuras criminales encuentren espacio para operar bajo cualquier disfraz.
Porque la seguridad no se negocia.

Y cuando quien lo afirma es un hombre cuya trayectoria ha estado marcada por la prudencia antes que por el protagonismo, dicha sentencia deja de ser una frase de ceremonia y se convierte en una posición de gobierno. ✒️

EL AMARGO ENCANTO DEL ¿Y SI SÍ? ✒️Claudia RojasCuentan que una tarde, cuando la pelota comenzó a rodar, un país entero d...
06/07/2026

EL AMARGO ENCANTO DEL ¿Y SI SÍ?

✒️Claudia Rojas
Cuentan que una tarde, cuando la pelota comenzó a rodar, un país entero despertó de un largo sueño.

Las calles cambiaron de color, las banderas aparecieron en ventanas que durante años habían permanecido cerradas y miles de personas caminaron hacia el mismo lugar como si una fuerza invisible las hubiera llamado por su nombre.

Dicen que el Ángel de la Independencia escuchó tres veces el mismo grito. No era un grito de guerra, ni de protesta, ni de reclamo. Era un grito de alegría. Un grito que hizo temblar las banquetas y que por unas horas convenció a todos de que juntos podían mover montañas.

“¿Y si sí?”, repetían.
Y tenían razón.
Sí se puede.

Lo extraño fue que ese país que había encontrado fuerza para salir a celebrar, al día siguiente volvió a esconderse en la rutina. Guardó las banderas, apagó los cantos y regresó a esperar que alguien más resolviera los problemas de siempre.

Porque en ese país ocurría un fenómeno curioso: la gente podía caminar kilómetros para celebrar un triunfo, pero le costaba caminar unos metros para ir a una urna. Podía pasar noventa minutos sufriendo por una camiseta, pero años enteros soportando injusticias sin reclamar.

Era un país con millones de entrenadores de fútbol, pero con muy pocos ciudadanos dispuestos a entrar a la cancha de la vida pública.

Nos acostumbramos a mirar desde la grada.

Esperamos que otros corran, que otros peleen, que otros fallen y que otros ganen.

Queremos el campeonato, pero no siempre queremos los entrenamientos. Queremos la victoria, pero no las madrugadas de sacrificio. Queremos el resultado, pero no la disciplina que lo construye.

La Selección nos recordó una verdad antigua: nadie llega lejos por casualidad.

Detrás de cada gol hay horas que nadie vio. Detrás de cada triunfo hay cansancio, derrotas, críticas y momentos donde parecía más fácil rendirse.

El milagro no estaba en la pelota.

El milagro estaba en el esfuerzo.

Pero en aquel país de historias extrañas, donde las promesas vuelan más rápido que las soluciones, muchos descubrieron que la energía de millones de personas también puede convertirse en una mina de oro para quienes saben aprovecharla.

Porque una multitud emocionada mueve montañas.
Y una multitud dormida deja que otros decidan el camino.

Los políticos miraron las plazas llenas. Los poderosos miraron la pasión de la gente. Todos entendieron que esa fuerza existía.

¿Qué pasaría si un día esa misma multitud que llena una avenida para celebrar un partido saliera a exigir mejores escuelas, mejores servicios, mejores gobiernos y mejores oportunidades?

¿Qué pasaría si el “¿y si sí?” dejara de ser solamente una frase de fútbol y se convirtiera en una forma de vivir?

Tal vez ese día el país descubriría que no necesitaba esperar un Mundial para sentirse unido.
Tal vez descubriría que la verdadera victoria nunca estuvo en una cancha.
Estaba en la capacidad de dejar de ser espectador.

Porque sí se puede.
Siempre se pudo. Es una verdad que duele pero hay que exponerla, quien sabe si algún día tendremos el valor de intentarlo, para después no estar soltando los lagrimones de cocodrilo.

El partido a puerta cerrada: de los goles a los gol(p)es⚽️ Hay domingos en que un país entero parece respirar al ritmo d...
04/07/2026

El partido a puerta cerrada:
de los goles a los gol(p)es
⚽️ Hay domingos en que un país entero parece respirar al ritmo de un balón. Las calles se vacían, las carnicerías adelantan el cierre, las cervezas se enfrían desde la mañana y las familias acomodan los muebles para mirar noventa minutos de esperanza. Desde afuera, todo parece una fiesta. Pero hay casas donde el verdadero partido empieza cuando el comentarista se despide y la pantalla se queda en silencio.

Mañana no sólo se jugará un partido. También se pondrá a prueba la calma de muchos hogares donde una derrota deportiva puede convertirse en sentencia doméstica.

Qué extraño país éste, donde la paz de algunas mujeres parece depender de un balón que rueda a cientos de kilómetros de distancia.

En esos hogares nadie canta el himno ni celebra los goles con los brazos al cielo. Allí el marcador se mide de otra manera: por el volumen de una voz que comienza a endurecerse, por el golpe seco de una puerta, por los platos que dejan de sonar en la cocina porque alguien aprendió, hace mucho tiempo, que el silencio también puede salvar.

En la comarca lagunera ocurrió una de esas noticias que parecen escritas por un novelista empeñado en demostrar que la realidad siempre encuentra la manera de superar la imaginación. Mientras la Selección Mexicana sigue avanzando, los reportes de violencia contra las mujeres disminuyen. La ciudad respira con un alivio discreto, como si el triunfo nacional hubiera logrado domesticar, aunque fuera por unas horas, a los demonios que habitan algunas casas.

Pero nadie se engaña demasiado.
Las autoridades observan el calendario con la misma inquietud con la que un campesino mira el cielo antes de la tormenta.

Aquí la historia se repite con una puntualidad casi ritual. Cuando juega el Santos, hay familias que viven el encuentro con la pasión de cualquier afición. Y hay otras donde las mujeres no preguntan cuánto falta para el siguiente gol, sino cuánto falta para que termine el partido sin que el enojo encuentre un cuerpo sobre el cual descargarse.

No es el futbol.
Nunca lo ha sido.

El balón no fabrica hombres violentos, como tampoco la lluvia inventa las goteras. Lo único que hace es revelar las grietas que ya existían. La derrota no despierta a la violencia; simplemente le abre la puerta para que salga con una excusa distinta.

Sin embargo, todavía sobreviven quienes pronuncian esa frase con la ligereza de quien comenta el clima: "Perdió su equipo". Como si tres palabras bastaran para explicar un puñetazo. Como si un gol anulado pudiera justificar el miedo de una mujer o las lágrimas silenciosas de un niño que aprende demasiado pronto que el sonido de un llavero puede anunciar una tragedia.

La historia tampoco conoce fronteras. Ha sucedido en Inglaterra, en Argentina y en muchos otros lugares donde el fanatismo se mezcla con el alcohol, el machismo y esa antigua incapacidad de algunos hombres para aceptar la derrota sin convertirla en castigo para los demás. Entonces el estadio deja de tener gradas y se muda a la sala de una casa cualquiera, donde la única afición que nunca pidió estar ahí termina pagando el precio del resultado.

¿Por qué seguimos permitiendo que algunos hombres encuentren en un marcador la coartada perfecta para hacer lo que ya estaban dispuestos a hacer?.

Mañana, México puede ganar o perder. El futbol siempre ha sabido convivir con la incertidumbre. Lo que un país ya no debería aceptar es que, cuando el árbitro dé el silbatazo final, en alguna parte una mujer contenga la respiración porque sabe que el verdadero partido apenas está por comenzar.

Y ese, el que nunca aparece en las estadísticas deportivas ni se transmite por televisión, es el único encuentro que ningún hogar debería volver a perder.

♟️Res Pública / Fermachem, Morena y el calendario de la visita presidencial / Columna Política Ayer comenzó a circular e...
03/07/2026

♟️Res Pública / Fermachem, Morena y el calendario de la visita presidencial / Columna Política

Ayer comenzó a circular en medios locales un trascendido sobre una reunión de integrantes de Morena en Durango, realizada —según las versiones difundidas— en el hotel Gobernador. En ese encuentro habrían coincidido la diputada federal Marina Vitela, la diputada local Sandra Amaya, el delegado estatal de Morena y otros liderazgos del partido, entre ellos distintos operadores políticos y figuras vinculadas a la estructura morenista en la entidad. De acuerdo con lo que se difundió posteriormente, en esa reunión se habría hablado de la estrategia política en torno al proyecto de la planta Fermachem en Lerdo.
El tema no tardó en escalar, no tanto por la reunión en sí, sino por el momento en que apareció en el debate público. Los tiempos no siempre se explican sólo por el reloj. A veces se explican por las visitas, por los anuncios y por las coincidencias que empiezan a aparecer cuando la agenda federal se acerca al territorio.

Porque apenas un día después, el diputado local de Morena, Otniel García Navarro, salió a fijar postura en medios de comunicación. Ahí precisó que el 85 por ciento de su bancada respaldó la aprobación de los terrenos y del proyecto de la planta de fertilizantes Fermachem, al señalar que se trata de una iniciativa vinculada a los polos de desarrollo impulsados dentro del Plan Nacional de Desarrollo, promovido desde el Gobierno Federal.

En su exposición, el legislador colocó el proyecto dentro del marco de planeación nacional, asociado a la estrategia económica que se ha venido promoviendo desde el arranque del sexenio de la presidenta Claudia Sheinbaum, junto con la Secretaría de Economía y el gobierno estatal, como parte de los esfuerzos para detonar inversión en distintas regiones del país.

El punto no es menor porque, en paralelo, se confirmó la visita de la mandataria a Durango para supervisar la obra de la presa Tunal II, una de las obras hidráulicas contempladas dentro de la planeación federal para el estado.

Dos proyectos distintos en su naturaleza —Fermachem en la región lagunera y Tunal II en la capital— terminan colocados en el mismo escenario político: el de la presencia presidencial en territorio duranguense.

En ese contexto, lo que llama la atención no es únicamente el contenido de los posicionamientos, sino la velocidad con la que comenzaron a aparecer.

En el trasfondo del debate también ha estado presente la postura de la diputada Georgina Solorio, quien ha expresado reservas sobre la instalación de la planta en Lerdo y ha impulsado la participación de colectivos ambientalistas y organizaciones ciudadanas. Sus señalamientos han contribuido a colocar el tema en la conversación pública, particularmente en redes sociales, donde el proyecto ha generado adhesiones y rechazos en distintos frentes.

El resultado ha sido un debate que ha salido del terreno técnico para instalarse en el terreno político y mediático, con lecturas cruzadas sobre el impacto del proyecto y su viabilidad social.
Sin embargo, en la lectura de estos días, lo que empieza a observarse es el momento en que todo esto ocurre. La discusión sobre Fermachem, los posicionamientos internos en Morena y la proximidad de la visita presidencial a Durango han terminado por coincidir en un mismo punto del calendario 📅

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