31/07/2017
"¿Qué es esta movida?”, nos pregunta un señor frenando el auto delante de la Comisaría de la Mujer.
Es la Caravana Nocturna. Mujeres vestidas de negro van organizándose en una columna por Cerrito. De a poco van alzando cárteles luminosos y fluorescentes reclamando libertad para “salir a divertirnos sin miedo”. Una vez las velas prendidas, los bombos retumbando y la cinta de mujeres cercando la caravana ubicada, se empieza el recorrido.
Los señores de la canchita de Italia, agrupados y brazos cruzados, van comentando perplejos. Mientras seguimos nuestro paso por la avenida Pellegrini, algunos espectadores callejeros acompañan con la mirada. Otros registran en sus celulares esta manada de mujeres iluminadas por la sororidad; ululando para animarnos, interviniendo la marcha con sus cuerpos atados, deseando liberarse de una buena vez de los cabos del patriarcado.
La explanada del museo nos recibe alumbrada por las llamas de los malabares que compañerxs balancean. Decenas de pibas se van acomodando en las escaleras sosteniendo una banderola que grita: “Mujeres sin miedo”. Y también gritan ellas, al ritmo de las murgas, porque “queremos ser libres y no valientes"
Por Natacha Ferrer
Fotografía Luu (Lucía Vega)